La Cuestión Malvinas irrumpió este viernes en la recta final de la campaña presidencial de Brasil. Luiz Inácio Lula da Silva recibió una remera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”, la observó y luego la mostró ante sus seguidores mientras participaba de una actividad electoral en Río de Janeiro.
La escena ocurrió durante una multitudinaria caravana por el centro de Río, cuando faltan apenas dos días para las elecciones del domingo 4 de octubre, en las que Lula busca renovar su mandato. Cerca de 158 millones de brasileños están convocados a las urnas para elegir presidente, gobernadores y representantes del Congreso.
Las imágenes de Lula levantando la remera comenzaron rápidamente a circular en las redes sociales argentinas y brasileñas. La consigna utilizada tiene además un fuerte significado político para Argentina por el histórico reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Un respaldo histórico de Brasil al reclamo argentino
El episodio no representa un giro en la política exterior brasileña. Brasil mantiene desde hace décadas una posición de respaldo a los derechos argentinos en la disputa de soberanía con el Reino Unido.
En diciembre de 2025, los presidentes de los países del Mercosur y Estados asociados —entre ellos Lula y Javier Milei— volvieron a expresar formalmente su respaldo a los “legítimos derechos” de Argentina en la disputa por las Islas Malvinas.
Ese apoyo también fue ratificado durante la Asamblea General de la OEA celebrada en junio de 2026, donde Brasil integró el grupo de países que manifestó respaldo a la búsqueda de una solución pacífica de la controversia y al llamado para que Argentina y Reino Unido retomen negociaciones.
La relación brasileña con la causa Malvinas tiene incluso antecedentes directos durante anteriores presidencias de Lula. En 2010, durante una reunión bilateral celebrada en San Juan, el mandatario brasileño reiteró oficialmente el respaldo de su país a los derechos argentinos sobre las islas y los espacios marítimos circundantes.
El gesto llega en medio de una nueva tensión por Malvinas
La aparición de la remera se produce además en un momento de renovada tensión diplomática entre Argentina y Reino Unido. Londres convocó esta semana a la embajadora argentina, Mariana Plaza, luego de que el Gobierno argentino impulsara un procedimiento de arbitraje internacional vinculado con la explotación petrolera del proyecto Sea Lion. El Reino Unido rechazó la posición argentina, mientras que Cancillería defendió el recurso a mecanismos internacionales para abordar la controversia.
En ese contexto, la imagen de Lula mostrando la consigna “Las Malvinas son argentinas” volvió a colocar el reclamo argentino en el centro de una escena política regional, esta vez durante los últimos días de la campaña presidencial brasileña.