Se mantiene. Los jefes de bloque del Partido de los Trabajadores en Diputados y en el Senado dijeron que la candidatura de Lula se mantiene.

 

Después de que el Tribunal Supremo de Brasil habilitara la detención del expresidente de ese país, un juez de primera instancia le dio plazo hasta hoy a Lula para entregarse y quedar detenido.

El juez federal Sergio Moro, encargado en primera instancia de investigar un caso de corrupción en la petrolera estatal Petrobras, decretó ayer la prisión del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. El exmandatario fue condenado en la madrugada de ayer a 12 años de cárcel por corrupción en una causa relacionada con la trama destapada en la petrolera estatal Petrobras.

Moro permite en su auto que Lula se presente voluntariamente a la Policía Federal de Curitiba, en un plazo máximo de 24 horas. “Al condenado expresidente le concedo, en atención a la dignidad del cargo que ocupó, la oportunidad de presentarse voluntariamente a la Policía Federal en Curitiba hasta las 17:00 (hora local), del día 06/04/2018, cuando deberá ser cumplido el mandato de prisión”, señaló Moro en su decisión.

La decisión llega horas después de que la Corte Suprema negara en la madrugada de ayer al exmandatario un “habeas corpus” para evitar su prisión antes de agotar todas las apelaciones en instancias superiores.

La Corte Suprema de Brasil negó por seis votos contra cinco el habeas corpus que podría haber librado de la prisión al expresidente, quien queda a un paso de la cárcel, condenado a doce años por corrupción.

Lula ya ha sido hallado culpable por dos tribunales y, de acuerdo con una jurisprudencia dictada por el propio Supremo y reflejada en la ajustada votación de ayer, una sentencia ratificada en segunda instancia permite el inicio de la ejecución de la pena.

El camino hacia el rechazo del habeas corpus lo abrió el juez Edson Fachin, instructor en el Supremo del caso Lava Jato, referido a la trama de corrupción en Petrobras y por el que Lula fue hallado culpable en esta causa.

De los once magistrados, votaron contra Lula Edson Fachin, Alexandre de Moraes, Luis Barroso, Rosa Weber y Luiz Fux. Gilmas Mendes, Dias Toffoli, Ricardo Lewandowski, Marco Aurelio Mello y Celso de Mello se pronunciaron a favor. La presidenta de la Corte, Carmen Lúcia desempató con un voto en contra, lo que habilitó la detención de Lula, que aspira a ser electo presidente de Brasil en octubre próximo.

En la causa penal a la que se refería el habeas corpus, Lula fue declarado culpable de haberse beneficiado de las corruptelas en Petrobras mediante la cesión de un apartamento en un balneario paulista. El juez Moro exigió que Lula sea recluido en una celda especial y aislado de otros presos por seguridad. “El expresidente estará separado de los demás presos, sin riesgo para su integridad moral o física”, según el mandato del magistrado.

Según una fuente cercana a Lula, crece la tendencia dentro del equipo de abogados de que el miércoles la Corte puede tratar una acción contra las detenciones sin condenas firmes y con eso permitir la libertad del exsindialista. Efe y Télam

 

Lula: juez Moro, con la “idea fija”

 

El expresidente Lula afirmó ayer que la “idea fija” del juez Sergio Moro es mantenerlo al menos un día en la cárcel, al repudiar por “política” la orden de detención lanzada contra el líder de la oposición. “La idea fija de Moro y esa gente (de la operación Lava Jato) es mantenerme por lo menos un día preso; Moro actúa políticamente”, dijo Lula al periodista Kennedy Alencar, de la radio CBN. El juez Moro ordenó la detención de Lula, tras lo cual el líder del Partido de los Trabajadores (PT) se marchó hacia la sede de su cuna política, el Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, en San Pablo. Según el diario O Globo, el exmandatario tendrá un horario reservado de unas dos horas diarias para pasear en el patio de la Superintendencia de la Policía Federal que no coincidirá con el de otros reclusos.

 

Un herido
 

Apenas minutos después de que el juez Sergio Moro ordenara la detención del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, un manifestante opositor se acercó ayer al Instituto Lula (en Sao Paulo) y, en medio de un clima de mucha tensión y confusión, terminó herido en la cabeza e internado en un hospital cercano.