La decisión de la justicia en Brasil marcó un giro en la situación del expresidente Jair Bolsonaro, quien recibió el beneficio de prisión domiciliaria por 90 días debido a su delicado estado de salud. La medida fue tomada por la Corte Suprema mientras continúa internado en terapia intensiva por bronconeumonía.
El fallo fue firmado por el juez Alexandre de Moraes, quien argumentó razones “humanitarias” y la necesidad de que Bolsonaro reciba atención médica constante y especializada. La disposición se hará efectiva una vez que el exmandatario reciba el alta hospitalaria.
Prisión domiciliaria en Brasil por razones médicas
El expresidente permanece internado en el Hospital DF Star de Brasilia, donde recibe tratamiento intensivo con antibióticos endovenosos, fisioterapia respiratoria y monitoreo clínico permanente. Según el parte médico, presenta una leve mejoría, aunque su estado sigue siendo delicado.
La medida tendrá una duración inicial de 90 días, pero podría extenderse dependiendo de la evolución de su salud, según lo determine la Corte Suprema.
La condena y el contexto político
Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión tras ser hallado culpable de liderar una conspiración para mantenerse en el poder luego de perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
En los últimos meses, el exmandatario había sido trasladado a un régimen carcelario con condiciones más flexibles, en el complejo penitenciario de Papuda, en las afueras de Brasilia, donde contaba con comodidades especiales por razones médicas.
Presión familiar y definición judicial
La resolución también se dio en medio de la presión pública de su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, quien había solicitado el arresto domiciliario ante el agravamiento del cuadro clínico. Además, el juez mantuvo reuniones previas con familiares del exmandatario.
La decisión marca un nuevo capítulo en la situación judicial de Bolsonaro, combinando factores políticos, judiciales y de salud, en un contexto de alta sensibilidad institucional en Brasil.