La policía británica continuó hoy con el registro de la antigua casa de Andrew Mountbatten-Windsor, exprincipe y hermano del rey Carlos III, en el condado inglés de Berkshire, en las afueras de Londres, tras su detención y posterior liberación bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público, según informaron medios internacionales.

La policía del Valle del Támesis, que ordenó el arresto del exduque de York, informó este viernes que los registros en una propiedad de Norfolk, al este de Inglaterra, concluyeron, pero continuaban en la mansión de Royal Lodge, en Berkshire, donde Andrés vivió hasta hace unas semanas antes de que fuera desalojado por el rey.

Andrés, cuyo hermano le ha despojado de todos los títulos nobiliarios y honores, fue detenido este jueves durante varias horas mientras las fuerzas del orden investigan una denuncia contenida en los archivos del fallecido pederasta estadounidense Jeffrey Epstein de que le facilitó a éste documentos sensibles del Gobierno británico cuando era representante especial de Comercio en la primera década del 2000.

Esta pesquisa está a cargo de la Policía del Valle del Támesis, fuerza a la que pertenece Windsor, donde está Royal Lodge, la gran residencia por la que Andrés apenas pagaba renta.

Primer miembro de la realeza en la historia moderna en ser arrestado
El hermano del monarca Carlos III se convirtió así en el primer miembro de la realeza en la historia moderna en ser arrestado, profundiza el sitio dw,durante su habitual recorrida por títulos internacionales.

Estuvo retenido en una comisaría de Norfolk durante un periodo de once horas antes de ser liberado mientras continúa la investigación.

A la salida de la comisaría de la localidad de Aylsham, en Norfolk, en un vehículo todo terreno, fue fotografiado reclinado, con aspecto de gran cansancio, en la parte trasera del coche.

El expríncipe, arrestado el día que cumplió 66 años, fue llevado después a la casa de campo de la finca de Sandringham, en Norfolk, donde vive actualmente.

La Policía de Thames Valley había indicado esta semana que estaba revisando las acusaciones contenidas en unos correos electrónicos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que al parecer mostrarían que Andrés compartió informes de visitas oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur con el financiero pederasta.

Varias fuerzas policiales del Reino Unido evalúan activamente o investigan información relacionada con el caso del pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein.

En concreto, investigan aterrizajes y despegues del avión privado de Epstein en distintos aeropuertos del país, a fin de establecer si utilizó vuelos para trasladar a mujeres menores de edad con fines de explotación sexual.

Andrés, el hijo favorito de la reina

Nacido el 19 de febrero de 1960 -este jueves, día de su arresto, justo cumplió 66 años-, Andrés es el tercer hijo de Isabel II y su esposo, el príncipe Felipe, y hermano del actual monarca británico, Carlos III.

A diferencia de lo que ocurrió con sus hermanos mayores, Carlos y Ana, Andrés llegó a la familia cuando la reina ya era monarca.

Andrés y su hermano menor, Eduardo, que se llevan más de una década con Carlos y Ana, pudieron pasar más tiempo con su madre y forjar un vínculo más estrecho. Gran parte de la prensa británica siempre asumió que Andrés fue el hijo favorito de la monarca, al que apoyó incluso en algunos de los momentos más difíciles.

Diversas biografías cuentan que no fue un alumno especialmente brillante. Asistió a la Escuela Primaria Heatherdown, en Berkshire, Inglaterra, y al colegio Gordonstoun, en Moray, Escocia, el duro internado al que habían asistido tanto su padre como su hermano Carlos.

Se formó como oficial naval en el Britannia Royal Naval College, para titularse posteriormente como piloto de helicóptero con el Brazo Aéreo de la Flota de la Marina Real.

Como subteniente de la Marina Real asignado al buque HMS Invincible, Andrés voló misiones de helicóptero en la Guerra de Malvinas en 1982.

Se retiró de la Marina en 2001 con el rango de comandante, después de 22 años de servicio activo (aunque los últimos los pasó en un puesto de escritorio). Fue también en 2001 que fue nombrado Representante Especial de Comercio e Inversión de Reino Unido.

También asumió entones funciones más tradicionales propias de los miembros de la familia real, como el apoyo a organizaciones benéficas y la participación en eventos y ceremonias.

El príncipe y una vida en los tabloides 

Andrés se casó en 1986 con Sarah Ferguson, a la que la prensa británica bautizó como “Fergie”, tras lo que recibió el título de “Duque de York”. Tuvieron dos hijas: Beatriz, nacida en 1988, y Eugenia, en 1990.

Su matrimonio y posterior separación en 1992 dio lugar a miles de artículos en la prensa británica. Ese fue un año de escándalos para la familia real, que la propia Isabel II describió como annus horribilis (año terrible).

En 1996 se divorciaron formalmente, aunque la pareja mantuvo una buena relación, e incluso compartieron vacaciones y residencias.

La vida de Andrés siguió acaparando titulares tras abandonar las fuerzas armadas.

La prensa sensacionalista publicó a menudo imágenes del entonces Duque de York en fiestas en yates, rodeado de mujeres en topless, y lo relacionaron sentimentalmente con distintas mujeres, desde modelos hasta empresarias.

El caso Virginia Giuffre
Andrés tuvo que abandonar el cargo de embajador comercial en 2011, tres años después de que Epstein fuera condenado por delitos sexuales contra menores.

El entonces príncipe había aparecido en fotografías con Epstein después de que este cumpliera su pena de prisión.

En 2019, una entrevista marcó un punto de inflexión en la caída en desgracia de Andrés.

El entonces aún príncipe habló con el programa Newsnight de la BBC, en el que ofreció sorprendentes justificaciones sobre sus encuentros con Virginia Giuffre que no hicieron sino ahondar en la desconfianza de la opinión pública hacia Andrés.

Entre otras cosas, dijo que el relato de Giuffre de que lo había conocido sudando y bailando en un club nocturno de Londres antes de tener relaciones sexuales con él no podía ser cierto porque él no sudaba tras haber sufrido un trauma en la guerra de las Falklands/Malvinas.

Tampoco convencieron sus explicaciones de que fue a ver a Epstein a Nueva York para comunicarle que su amistad había llegado a su fin, o que la historia de Giuffre tenía errores porque esa noche él había llevado a su hija a una pizzería a celebrar su cumpleaños.

La entrevista inspiró la película “Scoop” de Netflix.

En 2021, Virginia Giuffre presentó una demanda civil contra Andrés en Estados Unidos, alegando que abusó de ella cuando tenía 17 años, algo que él siempre negó.