Andes Talleres tocó el cielo con las manos. Goleó al SEC sanjuanino y se consagró campeón nacional de hockey sobre patines en su casa. El 4-1 fue expresivo de una justiciera victoria del Azulgrana mendocino. El hockey cuyano que con este primer torneo Nacional empezó a caminar solo- tiene a su primer consagrado. Esa alegría que al equipo mendocino se le había negado cuando los antiguos Argentinos (el año pasado perdió el título en la final ante Estudiantil) ahora es realidad para la felicidad de todos sus hinchas.

Ayer, la historia salió demasiado clara. En el primer tiempo, todo fue de Talleres. Desde ese gol antes del minuto de Darío Giménez, que marcó un mazazo para el SEC, del cual nunca se supo recuperar. Porque el equipo Gremial quedó atontado. Sin reacción. Y qué decir minutos después, cuando el mismo Giménez hizo gala de su notable efectividad y anotó el segundo. Para el equipo sanjuanino fue subir una cuesta con una mochila demasiado pesada. Todo le quedó incómodo durante el juego decisivo. Las arremetidas del goleador y de Tamborindeguy desparramaron la defensa Gremial. En cada ataque azulgrana había olor a gol. Y el SEC, que trataba de ir reaccionando, se encontraba con una muralla: el arquero Maldonado.

Así las cosas, no extrañó que a los 13 minutos Andes Talleres estuviera 4-0 en el tablero (otro gol de Giménez y además Ezequiel Tamborindeguy). Pero un minuto después de esto por fin Gonzalo Gómez la mandó a guardar y dejó una sensación distinta en la visita antes que se fueran al descanso. Dejó, al menos, la esperanza de soñar con una remontaba histórica. Porque en el juego, ampliamente superado, estaba lejos. Pero en el tablero, tratándose del cambiante hockey, existía una chance, aunque sea remota, de equiparar las acciones.

El complemento largó de otra manera. Con el SEC mejor parado. Con un juego más armónico. Y con Sebastián Molina (que ya había entrado en el primer tiempo) mucho más frontal y decidido. Entonces en la primera mitad del segundo tiempo, la visita fue más. Claro, con un Talleres replegado. Como cuidando aquel marcador cómodo que logró en la primera mitad.

El reloj fue convirtiéndose en el principal enemigo de los dirigidos por Daniel Cocinero. El técnico metió variantes, de todo tipo, pero no pudo vulnerar a la cerrada defensa mendocina.

Faltando 6 minutos para el final, Gonzalo Gómez tuvo la chance de achicar el tanteador, pero falló tirando alto un libre directo. Hubiese sido el golpe justo en el momento ideal. Claro que el mendocino también falló un libre directo, por lo que la emoción . Los nervios empezaron a traicionar al Gremial. Gastón Ortiz recibió azul, aunque el libre directo lo desaprovechó Talleres. Con uno menos para el sanjuanino se le hicieron dos minutos eternos. Y el tiempo pasó sin novedades.

Andes Talleres sorprendió al SEC. Le ganó madrugándolo. Y es dueño del primer nacional.