En la localidad de Las Flores, departamento de Iglesia, funciona el taller y la empresa de los hermanos Antonio y Felipe Iacopino, donde se fabrican acabados y pinturas ecológicas a base de arcillas y elementos naturales. Específicamente fabrican materiales como adobe y pinturas para las terminaciones de casas y edificios, aunque también se dedican a la restauración de antiguas estructuras, brindándoles seguridad y embellecimiento estético. Los emprendedor nacidos en Buenos Aires explicaron que una casa construida a base de elementos naturales es una casa viva, que puede modificarse fácilmente, “incluso se puede derribar sin dejar material inerte, ya que ese mismo material ecológico puede ser utilizado para volver a construir”. A su vez, aseguran que con los estándares y conocimientos necesarios, pueden revestir todas las medidas de seguridad requeridas. Antonio Iacopino volvió de Estados Unidos, donde era profesor titular de una Universidad, para concretar el sueño de desarrollar una finca ecológica junto a su familia. “Hemos utilizado parte del subsidio para adquirir ciertas maquinas. Antes usábamos una mezcladora, pero ahora compramos dos trompos con motores más reforzados y otra mezcladora con el cuádruple de capacidad. Esto nos permite triplicar la producción de revoques finos y gruesos. A su vez también compramos una zaranda mecánica con diferentes niveles de granulometría para mejorar las pinturas y acabados”.



