Si hay méritos que reconocerle a Daniel Tomas destacan, por sobre todos, su compromiso permanente con la actividad política y la lealtad que siempre tuvo hacia el PJ, la fuerza en la que militó desde joven. Estos rasgos lo distinguieron hasta la última función que le tocó desempeñar, la de diputado nacional.
Había llegado al puesto por primera vez en las elecciones legislativas de 2009 y revalidó el título en el 2013, poco después del fatídico accidente en helicóptero que le costó la vida a Margarita Ferrá de Bartol y en el que él sufrió lesiones. Pero las heridas no menguaron sus ganas de seguir actuando en política.
Tenía 59 años, había nacido en Rawson, el departamento que lo catapultó a la arena política, el 16 de octubre de 1957 y estaba casado con Nora Ana Oliva, con quien tuvo 5 hijos.
Era abogado de profesión, pero siempre lo tentó más política, a la que ingresó de lleno a los 24 años, con el retorno de la democracia. No obstante, se dio tiempo para actuar en el deporte y fue dirigente del hockey en el Club Olimpia.
Su primer cargo fue el de presidente de la Unidad Básica de Rawson y desde ahí nunca más paró. Y el debut en una candidatura de relevancia recién llegaría en 1995, cuando le apuntó a la Intendencia rawsina, pero la suerte no lo favoreció y por una diferencia de 104 votos se quedó con las ganas. Antes ya había sido concejal por ese departamento, desde 1987 a 1991.
Como parte de su dilatada carrera, también cumplió cargos en el Estado. Fue subsecretario de Servicios Públicos entre 1991 y 1992 y presidente de la empresa OSSE desde 1995 a 1999.
Fue en este último año cuando ocupó su primer cargo como diputado provincial. No le significó una tarea fácil.
Promediando su mandato le tocó hacerse cargo de la Presidencia del Bloque Justicialista en un momento convulsionado de la vida política provincial, ya que poco después fue destituido Alfredo Avelín como Gobernador.
En el 2003, cuando José Luis Gioja llegó por primera vez al Ejecutivo local, le volvió a confiar la presidencia del bloque. Precisamente entre ambos siempre existió una estrecha relación, que se había visto consolidada cuando el exmandatario desembarcó el año pasado a la Cámara baja. Sus bancas eran vecinas y juntos fueron autores de varios proyectos legislativos en defensa de los intereses de San Juan.
Una materia pendiente que le quedó en su vida política fue la de llegar a ser Gobernador, una intención que nunca ocultó, pero que postergó a la espera del momento oportuno. Pero su repentina muerte no le dio la chance.
El accidente
Uno de los momentos más duros que le tocó vivir a Daniel Tomas fue el accidente en el helicóptero el 11 de octubre de 2013, en plena campaña para las legislativas de ese año. Él fue uno de los 5 tripulantes de la aeronave oficial, que se precipitó a tierra en Valle Fértil, momentos después del despegue y en la que murió Margarita Ferrá de Bartol. En la máquina, piloteada por Aníbal Touris, viajaban también José Luis Gioja y Héctor Pérez, que era el titular de la Unidad Gobernación.
Como resultado de la caída, Tomas sufrió lesiones en las costillas, una quebradura en su pierna izquierda y golpes en el abdomen, de las que le costó reponerse y por las que incluso tuvo que ser operado.