El mundo del triatlón no es para cualquiera. A la tremenda disciplina física para poder afrontar las exigencias de tres deportes en uno, se le suma como parte vital la fortaleza mental para poder superar ese triple desafío y la agenda de una preparación que rinda. Hay que ser diferente. Hay que sentir el deporte en la sangre y Maximiliano Peralta será protagonista del IronMan 70.3 que este domingo se correrá en San Juan. Las razones de la particular historia de Maxi pasan por el desafío de volver tras más de tres años de retiro, en los que se dedicó a la preparación de su propio equipo. El trabajo psicológico, la exigente preparación que arrancó por noviembre del 2022 le fueron abriendo paso y hoy, Peralta siente que volvió a vivir dentro del triatlón. Será parte de los 1.200 participantes que nadarán 1,9 km en Punta Negra, luego harán los 90 km en bicicleta y más tarde los 21 km en el Zonda. Será duro, será complejo pero Maxi lo disfruta: ‘Hoy ya está todo dicho. Lo que se pudo preparar, se preparó y hay que manejar la ansiedad solamente. Es el día que uno imagina, que sueña en cada entrenamiento. Es para disfrutarlo y saber que el desafío es contra uno mismo. Yo había dejado de correr en 2019, casi como que me retiré. Me dediqué al trabajo, a la preparación de mis alumnos y el triatlón estaba ahí. Había corrido siempre en distancias Sprint y Olímpico pero nunca un medio Ironman como el del domingo. Se dio, lo trabajamos con mi psicóloga y desde que empezamos a entrenar en noviembre pasado, la mentalización fue clave. Se dio en el medio la alegría de haber ganado el Vendimia en Mendoza, en Amateur y eso potenció todo’.

