Un "close up" al ojo y en él, el reflejo de lo que en ese momento se está mirando. El resultado es una imagen tan sorprendente, que podría pasar por un trabajo bien hecho en photoshop, pero no. En realidad, se trata de la magia que el fotógrafo Peter Adams-Shawn logra en cada una de sus tomas, las cuales, lo han hecho muy popular en Australia, país en el que vive.

