Mientras el vestuario Norte del Bicentenario estallaba con el festejo de Peñarol a pura música, el silencio invadía el vestuario Sur que ocupó Desamparados. Sus técnicos, a pesar de los momentos futbolísticos opuestos que viven, mantuvieron la calma y dijeron que resta mucho para el final. "Conseguimos el objetivo que era quedarnos con este partido. Porque sabíamos que Desamparados iba a venir con lo mejor que tenía porque estaban obligados a ganar. Les dije que la chance que nos quedara había que meterla y nos quedó un mano a mano de Da Silva que erró", expresó Edgardo Herrera, técnico de Peñarol. "Falta mucho todavía, hoy estamos bien pero no hay que cometer errores, vamos paso a paso", manifestó.

