Las dos fotos, tomadas en distintos momentos, habían sido encontradas por el padrastro de la criatura en la papelera de su propio teléfono porque habían intentado borrarlas luego de sacarlas. Y quedó sorprendido, por partida doble: primero porque la que aparecía exhibiendo sus genitales era su pequeña hijastra de 7 años. Y porque no pudo dejar de relacionar esas fotos con la persona a quien habitualmente le prestaba el teléfono, su propio padre, el municipal Hugo Héctor González, de 67 años. La tremenda revelación fue acompañada por otro dato no menos indignante de la misma menor pues, ya en el ANIVI, la nena aseguró que su "abuelo" (en realidad no lo es) también le había mostrado pornografía. Para los jueces Gema Guerrero, Matías Parrón y Alberto Caballero, ambas conductas configuraron los delitos de producción de representaciones sexuales con menores y suministro de pornografía, agravado por la edad de la víctima. Y por eso lo condenaron ayer a 6 años de cárcel.

