Eufórico. Los chiquitos de Concepción, Tiziano Calisse y Tomás López festejan el título más añorado. El Azul de la Villa Mallea gritó campeón en el Cantoni.

 

Heroico. Con mucho sufrimiento y gran sacrificio, como se construyen las grandes victorias. Concepción Patín Club se consagró campeón en el XXVIII Encuentro Internacional de hockey sobre patines para categoría Mini denominado “Francisco Montes” que contó con la organización de Bancaria. El Azul de la Villa Mallea venció por 3 a 2 a Richet y Zapata en una final apasionante en donde el conjunto de las Colonias siempre había estado arriba en el marcador.

Por eso fue hazaña no mas para Concepción. Porque el encuentro se había presentado demasiado duro. El comienzo, típico de una final, fue pura marca. De ida y vuelta. Con los dos equipos intentando plasmar sus pretensiones en el parquet del Cantoni que lució en las tribunas un marco perfecto. Pero claro, fue difícil para los dos llegar a la apertura en el marcador. En esa primera parte Bauti Romero y Gonzalo Avila fueron los pequeños de Richet que se pusieron el equipo al hombro e intentaron llevar siempre a su equipo adelante. En tanto que Tomas López y Mateo Salinas fueron salida constante en el Azul. Hasta que a los 11 se abrió el marcador por medio de Ávila con un potente remate puso el 1-0 para el equipo de las Colonias. Ese gol abrió el partido porque un minuto después Concepción lo igualó por medio de Joaquín Barifusa.

En el complemento el planteo de ambos fue parecido, sin guardarse nada los pequeños fueron buscando romper la paridad que a los 3 consiguió Richet cuando nuevamente Gonzalo Avila metió un remate inalcanzable pata el arquerito de Concepción. El 2-1 le dio seguridad a Richet que tenía todo controlado con el buen trabajo de Romero y la calidad de Ávila que en el área contraria era peligro constante. Hasta que a los 10, López tuvo premio a su gran entrega cuando tras un desborde por derecha, remató cruzado de media distancia marcando un golazo que sirvió para igualar el encuentro. Eso le hacía falta al Azul porque no se conformó con eso y apenas 30 segundos después otra gran jugada iniciada por López tuvo a Mateo Salinas en lugar indicado para marcar el 3-2 y desatar la euforia de los capitalinos.

En los 5 minutos que quedaron Richet fue con el alma buscando la igualdad que nunca llegó. Concepción aguantó ese embate final que lo coronó como el nuevo campeón del torneo más esperado por los pequeños de la categoría y además de alzarse con el trofeo mayor también inscribió nuevamente su nombre en la Copa Challenger DIARIO DE CUYO. ¡Salud campeón!
 

 

SUBCAMPEÓN

A Richet le sobró coraje

 

No terminaron conformes con el resultado, lógicamente. El título quedó muy cerca para los chiquitos de Richet y Zapata porque Concepción les arrebató el título y se consagró. Los pequeños de las Colonias habían estado siempre arriba en el marcador, pero no supieron cerrar el pleito y por eso se lamentaban con lágrimas tras la derrota ante el consuelo de su técnico Martín Ginestar.

Un gran gesto para destacar fue el de los chiquitos de Concepción, que en pleno festejo se dieron tiempo para ir a saludar a sus rivales demostrando una gran muestra de amistad, precisamente a lo que apuntaba este Mundialito. Los chicos disputaron la final como se debe, y a pesar de la presión innecesaria que bajó de las tribunas, al final se dieron cuenta que todo se trata de un juego, no más que eso.

 

El Cantoni lució colmado

 

Como es costumbre, el XXVIII Encuentro Internacional de hockey sobre patines +Francisco Montes+ en la jornada final lució un marco único en las tribunas del Aldo Cantoni. Las plateas Este y Oeste lucieron colmadas en su totalidad, mientras que la cabecera del sector Sur también mostró un buen marco aunque le faltó gente para colmarse. En tanto que la Norte estuvo reservada por la organización para realizar allí la premiación.

Según cifras estimadas, aproximadamente 4 mil personas se dieron cita para vibrar con la final que disputaron en primer término Thomas Bata y Barrio Rivadavia y a continuación Concepción y Richet. Cada equipo llevó su propia hinchada que alentaron a más no poder a los pequeños en los choques decisivos. Al final, nadie se retiró de sus lugares y si bien la premiación se extendió por casi una hora y media, durante ese tiempo todos se quedaron para aplaudir a los verdaderos protagonistas: los chicos.