La madre del “Jalita”, Deolinda Castillo, dijo que con los beneficios carcelarios el asesino de su hijo saldrá antes.

 

“Primero quiero pedirle perdón a la madre y a la familia (de José Exequiel “Jalita” Díaz, 23 años) por lo que pasó. Estoy arrepentido… pero pudo ser mi madre la que estaba sentada en esa silla”, dijo ayer Mauricio Antonio “Dereco” Vega Flores (28), al juez Raúl José Iglesias (Sala I, Cámara Penal), cuando habló por última vez en el juicio y le pedía al magistrado que considere que es padre de una nena de 4 años. A unos metros estaba la mujer a la que aludía, Deolinda Castillo (madre de “Jalita”) quien escuchó sin hacer gestos. Más tarde, cuando conoció la condena a 24 años dijo estar conforme, pero se mostró excéptica: “Con los beneficios (carcelarios) no va a estar preso los 24 años que le dieron. Además, ninguna pena, por más grave que sea me va a volver a mi hijo”, dijo la mujer.

 

“Arrepentido” dijo estar el ayer condenado Mauricio Antonio Vega Flores, alias “Dereco”.

El juez aplicó el mismo castigo que pidió el fiscal Gustavo Manini, pero desdobló delitos: consideró probado que Vega Flores cometió un homicidio agravado por el uso de un arma de fuego, pero entendió que no cabía condenarlo por portar ilegalmente la pistola 11.25 con la que asesinó, tal como pidió el fiscal y la defensora oficial que actuó como querellante, Mónica Sefair, y mandó a investigar al condenado a la fiscalía en turno.

También adhirió al pedido fiscal de reiterar la orden de captura contra Leonardo “Papichato” Flores (primo del condenado) para investigarlo por el crimen y también en la justicia federal por vender estupefacientes.

Justamente un problema por drogas había llevado al “Papichato” a buscar a su primo “Dereco” y otros sujetos para vengarse del “Jalita”, porque este joven el 9 de enero de 2016 le robó un envoltorio con marihuana. En la madrugada del día siguiente lo hallaron en un cumpleaños en el barrio La Estancia, en Chimbas, y cuando salió el “Dereco” lo mató de un tiro. El defensor Ricardo Lorenzo Mira pedirá revisar el fallo en la Corte, pues entiende que Díaz también tenía un arma y su cliente sólo se defendió.