Este jueves, la Justicia de San Juan imputó a dos hermanos y a un sobrino por el delito de robo simple tras haber sido acusados de llamar a un DiDi Moto para abordarlo y sacarle todas sus pertenencias en lo que se denomina un robo piraña. El hecho ocurrió en octubre, en Concepción, Capital. Uno de los hermanos quedó imputado e investigado, mientras que el otro y su sobrino optaron por un acuerdo de juicio abreviado.
Cumplían domiciliaria por tener una enfermedad, pero eso no les impidió seguir robando: fueron condenados de nuevo
Son dos hermanos y un amigo que quedaron involucrados en un robo piraña contra un DiDi Moto. A raíz de que uno tiene una tobillera electrónica, los ataques eran cometidos cerca de su casa.
Tienen una enfermedad, pero no les impide robar
Dos de los acusados padecen una enfermedad de la sangre llamada hemofilia. Por esa misma situación es que a pesar de tener condenas de prisión efectiva, cumplen las penas en su casa. Se trata José Hernán Flores y Kevin Miguel Narváez, conocidos en el ambiente delictivo. El primero fue condenado a una pena de ocho años y 11 meses de cárcel, mientras que el segundo, a una de tres años y tres meses de prisión efectiva tramitada por Flagrancia.
Sin embargo el tener una enfermedad y tener el beneficio de purgar sus delitos en el domicilio no los hizo recapacitar, y siguieron robando cerca de su casa. Tras ser atrapados y quedar acorralados por la investigación realizada por la UFI Delitos Contra La Propiedad, los acusados, mediante sus abogados Martín Torcivia y Jorge Olivera Leglue, aceptaron abreviar el proceso judicial y acordaron con el fiscal Cristian Catalano la pena de siete meses de prisión efectiva bajo la misma modalidad, domiciliaria. La misma se unificó con la condena que ya cumplían, pasando a ser de nueve años y seis meses para Flores y tres años y 10 meses para Narváez.
Catalano solicitó ante el juez de garantías, Gerardo Fernández Caussi, que como la prisión es domiciliaria se oficie al Juzgado de EJecución Penal para que revean las situaciones de Flores y Narváez, que viven en la misma casa, en el barrio General Acha. Es que, por un lado, Flores tiene una tobillera electrónica, cuyo informe del CISEM arrojó que, en que último tiempo, registró 50 salidas de su hogar en un periodo promedio de tiempo de cinco minutos hasta que regresaba de la vivienda. Da la pauta que ese era el tiempo que se tomaba para salir a delinquir y volver para estar presente cuando un patrullero caía.
Por otro lado, Narváez no tiene tobillera electrónica. Por eso, Catalano pidió que se intensifique las rondas policiales en el domicilio de los imputados hasta que se le coloque una al más joven de los acusados.
El tercer imputado, investigado
El tercer imputado, hermano de José Hernán y tío de Kevin Miguel, es Elías Lionel Flores. También tiene una condena, pero por estafa, aunque de cumplimiento condicional. Sin embargo, hasta el momento, no cumplió ninguna de las reglas de conductas impuestas por el juez que le dictó la sentencia. Por pedido del fiscal Catalano, quedó imputado por robo simple, con un mes de prisión efectiva y cuatro meses de investigación.
El robo piraña
El hecho ocurrió el 18 de octubre, alrededor de las 23:30, cuando un chofer de DiDi, de apellido Adarmes, recibió una solicitud de viaje. Al llegar al punto indicado en Arnobio Sánchez y Correa, fue abordado por Narváez, quien lo habría sujetado de los brazos y comenzado a forcejear con él para quitarle sus pertenencias. En medio del ataque aparecieron otros dos individuos, identificados como los hermanos Flores. Entre los elementos sustraídos se encontraban el teléfono celular y una riñonera con documentación. Luego, los agresores escaparon en dirección al club Árbol Verde.
Para reconstruir el episodio, la Fiscalía reunió distintas pruebas. Una de ellas fue el registro de la solicitud del viaje y la corroboración del PIN utilizado en la aplicación DiDi. También incorporó la declaración de una testigo con identidad reservada, quien aseguró haber visto cuando el conductor se detuvo, uno de los sospechosos se acercó y comenzó un enfrentamiento. Además, relató la posterior llegada de los hermanos Flores y la huida hacia la cancha de Árbol Verde.
A esto se sumaron las encuestas vecinales realizadas en la zona, donde los investigadores recogieron testimonios sobre el temor de los habitantes por los reconocidos delincuentes y la modalidad delictiva. Con esos elementos avanzaron hacia un allanamiento en una vivienda ubicada junto a la cancha, cuyo ingreso fue autorizado por el casero. Allí se documentó, mediante una secuencia fotográfica, la existencia de un boquete en el interior del inmueble y su cercanía con el lugar investigado. Los investigadores encontraron el documento de la víctima, como así también otros DNI y fundas de teléfono, pero lo más relevante, una caja de la medicación que toman Flores y Narváez por su enfermedad.
El hallazgo podría por terminar de resolver otros robos y terminar en más imputaciones para los involucrados.