El médico Miguel Amado, que ya carga con una condena por abuso sexual, volverá a sentarse en el banquillo de los acusados. El próximo miércoles 18 de febrero comenzará un nuevo juicio en su contra por una denuncia presentada por una paciente del Hospital Dr. Federico Cantoni, en Pocito. El debate genera expectativa porque, de ser hallado culpable, el profesional podría recibir una pena de cumplimiento efectivo debido a su antecedente penal.
El juicio estará a cargo del juez Sergio López Martí y la acusación será sostenida por el fiscal Leonardo Arancibia, de la UFI CAVIG. Amado llega a esta instancia con una expectativa de pena de hasta tres años de prisión y, con el peso de una condena previa por un hecho similar ocurrido en el Hospital Venturas Lloveras en Sarmiento, la misma podría ser una pena unificada de cinco años de cárcel.
Primera condena
Amado fue condenado en noviembre de 2023 a dos años de prisión por abusar sexualmente de una paciente en el hospital de Media Agua, en el departamento Sarmiento. El fallo fue dictado por el juez Eugenio Barbera e incluyó también dos años de inhabilitación para ejercer la medicina. Si bien en una instancia posterior la pena quedó en suspenso, la condena está prácticamente firme y solo resta la resolución de un planteo ante el máximo tribunal.
La defensa de Amado en este caso se vio envuelta en una polémica. Durante la investigación pidió que se haga una reconstrucción de los hechos o una inspección ocular en el hospital de Pocito.
Ese antecedente es clave en el nuevo proceso, ya que una eventual condena podría implicar su inmediato alojamiento en el Servicio Penitenciario Provincial.
Nuevo caso
La causa que ahora lo lleva nuevamente a juicio se originó tras la denuncia de una mujer que aseguró haber sido abusada durante una consulta médica en el hospital Federico Cantoni. Según su relato, los hechos ocurrieron entre la noche del 3 de febrero de 2025 y la madrugada del día siguiente, cuando acudió al centro de salud por un cuadro de ataques de pánico y malestar general.
La denunciante sostuvo que, durante la atención, fue víctima de maniobras abusivas tanto por parte del médico como del enfermero que la asistió. Esa situación derivó en la detención de ambos y una investigación.
Enfermero, condenado
En esta misma causa, el enfermero José Sebastián Castillo ya fue condenado a principio de diciembre de 2025. En una audiencia de juicio abreviado, admitió haber abusado sexualmente de cuatro pacientes mayores de edad en el hospital de Pocito y aceptó una pena de 10 meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Además, el acuerdo incluyó una inhabilitación perpetua para ejercer la enfermería o desempeñarse en cualquier cargo vinculado al ámbito de la salud, tanto público como privado. El juez de Garantías Juan Gabriel Meglioli homologó el acuerdo y ordenó que Castillo cumpla la condena en el Servicio Penitenciario Provincial.
La investigación contra el enfermero se inició en marzo, tras la primera denuncia de una joven que relató haber sido manoseada mientras recibía un inyectable. Con el correr de los meses se sumaron otras tres víctimas, algunas de las cuales se animaron a denunciar luego de que el caso tomara estado público. Según la Fiscalía, Castillo utilizaba siempre la misma modalidad, aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de las pacientes durante la atención médica.

