Traslado. Eduardo Recabarren fue detenido en la tarde y fue llevado a la Comisaría Segunda. El médico legista de la Policía diagnosticó que no puede permanecer detenido en una seccional. Fiscalía pidió que pase a Enfermería del Penal.

 

La niña de 11 años cargaba en su interior con cerca de una docena de abusos sexuales que había sufrido desde los seis a los nueve años, hasta que no pudo más y contó su padecimiento en la escuela, durante una charla con profesionales sobre violencia y ultrajes a menores. A partir de ahí se radicó la denuncia y desde la Unidad Fiscal Anivi se desató la investigación, la que condujo al médico forense de la Corte de Justicia, Eduardo Recabarren, como principal sospechoso, quien tiene un vínculo familiar con la víctima. De hecho, ayer fue apresado y deberá enfrentar la audiencia de control de detención y de formalización de la acusación de cara a un eventual juicio. Según fuentes judiciales, el delito bajo investigación es el de abuso sexual gravemente ultrajante, el cual tiene penas que van de 4 a 10 años de cárcel. En principio, esa sería la imputación, ya que en Fiscalía esperarán el resultado de la pericia psicológica, porque si se llegase a comprobar que hay un grave daño en la salud física o mental de la menor, la escala se eleva de 8 a 20 años.

Recabarren fue trasladado a la Seccional Segunda, aunque trascendió que el médico legista de la Policía, Julio Balmaceda, señaló que no puede permanecer detenido porque es diabético, hipertenso y sufre una cardiopatía. Al cierre de esta edición, el diagnóstico había llamado la atención entre los investigadores y salió a la luz que el fiscal Eduardo Gallastegui solicitará que, ante ese estado de salud, quede detenido en el área de Enfermería del Penal de Chimbas. La definición está en manos del juez de Garantías Diego Sanz.

El caso representa otro escándalo de integrantes del Poder Judicial. El antecedente inmediato es de dos altos funcionarios, quienes también están bajo la lupa, pero por un hecho de características distintas (ver recuadro).

En la nueva causa está involucrado Recabarren, quien lleva unos 15 años como forense en la Corte, donde cumplía funciones en el llamado Laboratorio Forense.

Según fuentes ligadas a la causa, la niña habría señalado al forense como el autor de los abusos durante su declaración en Cámara Gesell, en lo que fue un anticipo de prueba, lo que se concatenó ayer con aportes de la madre y testimonios de autoridades escolares. Es que la nena "estaba muy cerrada" debido a la traumática situación, contó uno de los pesquisas. De acuerdo a sus manifestaciones, habría sufrido los abusos desde los seis hasta los nueve años, los que no pudo expresar y le llevó a tener problemas en la escuela, al punto de que los psicólogos le sugirieron a sus padres que la cambiaran de institución y que el tema de fondo en algún momento iba a estallar. En un nuevo colegio, se dio una charla con profesionales que abordaron la problemática de los abusos sexuales a los menores y la violencia de género y la niña, ya con 11 años, se quebró y narró lo que había padecido. Las autoridades escolares la contuvieron y se contactaron con la mamá, quien realizó la denuncia en noviembre, en la que la víctima no pudo identificar al autor. Tras una profunda investigación bajo un estricto hermetismo, el equipo de la Unidad Fiscal Anivi avanzó con la Cámara Gesell a la nena y el resto de los testimonios que arrojaron los elementos incriminatorios contra Recabarren. Fue así que el fiscal Gallastegui y la ayudante fiscal Paula Arredondo solicitaron la detención del forense, la que fue ordenada por Sanz, juez de Garantías. De acuerdo a las fuentes, la niña habría contado que durante 10 o 12 visitas al departamento del médico habría sido víctima de manoseos y abusos.

PERFIL

Eduardo Recabarren lleva unos 15 años como médico forense de la Corte de Justicia, en donde, entre otras tareas, realiza autopsias en el Complejo Científico Forense y de Criminalística. Antes había estado cerca de 15 años en la División Criminalística de la Policía. Es también médico clínico y tiene su consultorio en calle General Acha, antes de San Luis.

Escalas

Fiscalía imputaría a Recabarren como presunto autor del delito de abuso sexual gravemente ultrajante, el cual tiene penas que van de 4 a 10 años de prisión. Si se comprobase que hubo un "grave daño mental y físico a la víctima", la escala se eleva de 8 a 10 años, según establece el Código Penal. En ese caso, será clave la pericia psicológica a la nena

 

  • Lesiones y encubrimiento

Mario Parisí, prosecretario de la Corte, fue imputado por Fiscalía por lesiones agravadas por el vínculo y por violencia de género, luego de que su expareja lo denunciara por haberle dado una paliza. El que también quedó en la mira fue el secretario Relator bajo el ámbito del máximo tribunal, Juan Pablo Ortega. Está bajo la lupa por el delito de encubrimiento, ya que se le endilgó el hecho de haber tratado de cambiar la declaración de la denunciante para beneficiar a Parisí. Según la acusación, lo habría hecho través de una llamada mediante el celular del médico Jorge Gil, quien también está bajo sospecha.