La Semana de la Moda de Nueva York cerró su edición Primavera-Verano 2027 después de siete días de desfiles, presentaciones y eventos que volvieron a convertir a la ciudad en uno de los grandes escenarios de la moda internacional. El calendario oficial reunió 70 desfiles y presentaciones, con propuestas que combinaron firmas históricas, regresos y nuevos nombres.
Entre los nombres más esperados estuvo Carolina Herrera, que celebró el 45º aniversario de la casa con una colección diseñada por Wes Gordon. El desfile tuvo lugar en el David H. Koch Theater del Lincoln Center y convirtió la celebración en una declaración sobre el ADN de la marca: camisas blancas, lunares, siluetas femeninas, vestidos de noche y una exuberante presencia floral.
Las flores fueron protagonistas tanto en la puesta en escena como en las prendas. La colección recuperó códigos históricos de Carolina Herrera y los llevó hacia una lectura contemporánea, con vestidos de organza, faldas voluminosas, pantalones cigarette y combinaciones entre prendas estructuradas y transparencias. Incluso la invitación retomó la figura de Herrera a través de una referencia a Andy Warhol.
Ralph Lauren: el romance como código americano
Aunque presentó su colección el 9 de septiembre, un día antes del comienzo oficial de NYFW, Ralph Lauren fue uno de los grandes protagonistas de la temporada neoyorquina. La colección Primavera-Verano 2027 exploró una versión más relajada y sensual de los códigos que construyeron la identidad de la casa.
Pantalones amplios, chaquetas más ajustadas, chalecos, corbatas, denim intervenido, flecos, terciopelo, bordados y vestidos largos convivieron en una propuesta que el propio diseñador definió como una interpretación “irreverente” del romance. La combinación entre sastrería y prendas de apariencia más vivida reforzó la idea de un lujo menos rígido.
El desfile tuvo lugar en una galería de arte de Manhattan y funcionó también como una celebración del imaginario estadounidense de Ralph Lauren: tradición, western, sastrería y glamour reinterpretados desde una sensibilidad contemporánea.
Oscar de la Renta: una ausencia que también habla del cambio
Una precisión del calendario resulta necesaria al hablar de Oscar de la Renta. La firma no presentó una colección dentro de la Semana de la Moda de Nueva York de septiembre de 2026. Vogue señaló precisamente su ausencia del calendario al analizar la edición y destacó que Carolina Herrera quedó como una de las grandes casas estadounidenses asociadas al tradicional universo uptown de Nueva York.
La casa, sin embargo, continúa desarrollando sus colecciones. Para Pre-Spring 2027, Oscar de la Renta apostó por una paleta de verdes suaves, rosas, azul cuarzo y acentos vibrantes, junto con estampados florales inspirados en los paisajes del pintor español Joaquín Sorolla. El iris apareció como uno de los motivos centrales, trasladado a vestidos, prendas de punto, popelín, gasa y bordados de lentejuelas.
Valentino: tradición italiana y una nueva etapa
Valentino, por su parte, tampoco formó parte de la programación de Nueva York. La casa italiana continúa su recorrido dentro del calendario europeo y bajo la dirección creativa de Alessandro Michele. Su propuesta Resort 2027 mostró el interés del diseñador por cruzar la tradición de la alta costura con prendas más cotidianas, manteniendo el gusto por la mezcla, el ornamento y las referencias históricas.
La presencia de Valentino resulta relevante dentro del panorama internacional porque permite observar una tendencia que también atraviesa Nueva York: las grandes casas están revisando sus propios archivos y códigos históricos para traducirlos a una nueva generación.
Una Nueva York entre tradición y renovación
Más allá de las grandes firmas, la edición 2026 dejó una imagen amplia de la moda estadounidense. La ciudad combinó diseñadores consagrados con nuevos nombres y propuestas que buscaron ampliar las fronteras de la moda neoyorquina.
En términos estéticos, la temporada mostró una convivencia entre sastrería relajada, feminidad exuberante, nostalgia, color y una renovada atención por las texturas. El regreso de accesorios clásicos como los broches, la presencia de tonos púrpura y el interés por piezas que mezclan referencias históricas con códigos contemporáneos también marcaron el street style de la semana.
Así, entre la celebración de los 45 años de Carolina Herrera, el romanticismo de Ralph Lauren y la evolución de firmas históricas como Oscar de la Renta y Valentino, el mensaje de esta temporada parece estar menos relacionado con una única tendencia que con una idea: el futuro de la moda también se construye revisitando su propia historia.
FUENTE: nota.texto7