Un nuevo procedimiento laparoscópico inédito en San Juan se realizó en el Hospital Rawson de Alta Complejidad para tratar un tumor desde un abordaje distinto que permitió solucionar un caso muy complejo con una recuperación rápida y efectiva del paciente.

La cirugía laparoscópica fue realizada sobre un paciente de sexo masculino con una lesión tumoral a nivel del duodeno y resuelta de manera completa con esta técnica, lo cual no es para nada sencilla ni habitual. Para lograr ese resultado es imprescindible conjugar un notable equipamiento técnico con un plantel profesional altamente especializado.

La duración de la cirugía fue aproximadamente de 10 horas, sin inconvenientes anestésicos. El paciente tuvo un despertar en el quirófano y lúcido y vigil pasó a Terapia Intensiva desde el viernes al lunes. De ahí fue trasladado al internado de Cirugía sin ningún tipo de complicaciones, sin fiebre y sólo con requerimientos mínimos de analgesia. Los drenajes no mostraban evidencias de fuga o de fístula y recibió el alta médica hoy jueves.

El coordinador de la cirugía, Dr. Diego Varela,  considera que “el logro de esta cirugía es muy significativo, porque dentro de la cirugía general es una de las más complejas. El abordaje convencional implica una herida muy grande con una repercusión en la parte respiratoria y hemodinámica muy importante, sobre todo en el manejo del dolor. Esta cirugía se hace en muy pocos lugares, los cuales tienen una alta tecnología como un robot Da Vinci. A veces no todos los pasos pueden ser completados por laparoscopía, sabemos que se han hecho en Buenos Aires pero no conocemos que se hayan realizado en el interior del país. En nuestra provincia es el primer caso y abre la puerta para que otros pacientes se puedan beneficiar, aclarando que no todos los tumores de páncreas se resuelven con este método, pero en los que sí se puede, acorta enormemente los tiempos de hospitalización y brindando una mayor calidad de vida”.

La compleja cirugía en detalles

El Dr. Diego Varela relató detenidamente todos los pasos de esta notable intervención médica: “El paciente presentaba una lesión tumoral a nivel del duodeno. La biopsia confirma un tumor neuroendócrino, el cual tiene un comportamiento más expansivo que invasivo, pero al estar ubicado muy cerca del páncreas se decide la cirugía. El paciente presentaba además dos pequeñas manchas en el hígado compatibles con metástasis. Se le realiza transfusión, se lo compensa y se lo pone en condiciones y se decide operarlo por laparoscopía, la cual consiste en una técnica quirúrgica mini invasiva donde a través de incisiones de 5 y 10 milímetros se realiza la operación”.

El abordaje por laparoscopía tenía como objetivo determinar la inoperabilidad, es decir, lesiones diseminadas tipo carcinomatosis peritoneal, que impidiesen continuar con la cirugía y planificar algo netamente paliativo. “Al confirmar que las lesiones estaban confinadas en los lugares ya observados, continuamos la disección por laparoscopía sin saber hasta dónde íbamos a poder avanzar. Teniendo la tecnología necesaria, continuamos la disección con electro bisturí tipo armónico con imágenes en 3D en torres Storz y se pudo hacer la réplica de la cirugía tradicional que es la duodeno pancreatectomía encefálica o DPC”.

La resección fue completa y dificultosa por el tamaño del tumor y por la adhesión a la vía biliar aunque no la obstruía, por lo cual era una vía fina. Luego de resecar cabeza de páncreas, duodeno, parte de estómago, parte de vía biliar y vesícula había que realizar la reconstrucción, que se realizó uniendo vía biliar con intestino delgado, lo cual era dificultoso por el calibre pequeño de la vía biliar. El páncreas no estaba inflamado, era blando y pequeño, lo cual dificultaba la visualización, por ello se optó por una reconstrucción desde el páncreas hacia el estómago (una pancreato gastroanastomosis) y luego se realizó la reconstrucción digestiva, uniendo el intestino delgado al estómago.

i se hubiera operado al paciente por cirugía tradicional seguramente todavía estaría en terapia porque la “agresión” recibida en una cirugía a “cielo abierto” siempre es mayor. “Esta técnica mini invasiva nos da ese beneficio de menor requerimiento de drogas, de menor estadía en terapia entonces liberamos rápido una cama para otro paciente”, expresó el Dr. Varela.

“La medicina avanza todo el tiempo, en tratamientos, en especializaciones, en tecnología y hay que tener las tres para lograr el resultado óptimo. El trabajo siempre se hace en equipo y detrás de estos logros hay mucha gente involucrada, desde el que hizo el diagnóstico del tumor, desde el patólogo que nos confirmó cómo se llamaba ese tumor en Diagnóstico por Imágenes, el personal del servicio, desde el enfermero, el encargado de sala, los médicos residentes que ponen en condiciones al paciente para poder operarlo y en quirófano tener personal capacitado. Tenemos una excelente formación en anestesia, tenemos apoyo de la Terapia, sin el cual hacer una cirugía de alta complejidad no sirve de nada”, dijo el profesional.

El Dr. Varela a la vez se mostró entusiasmado ante el panorama que se abre para el sistema hospitalario público y sus pacientes: “Gracias a todos estos cambios la expectativa de vida de los pacientes cambia radicalmente. Tener mano de obra altamente calificada y contar con tecnología de punta en nuestra provincia es estar al nivel de grandes centros quirúrgicos y nos debe hacer sentir orgullosos y alentar a seguir sosteniendo estos logros para llegar al objetivo que tenemos, el de llegar a un centro oncológico para pacientes de este tipo donde no se comparta una habitación con pacientes con cuidados distintos”.