Todo comenzó en 1999. A pedido de la propia gente que acudía a los cursos gratuitos de capacitación laboral que dictaba el Taller Manos Abiertas, esta entidad solidaria fundó, en Rivadavia, la Biblioteca Popular Rayos de Luz para que los vecinos, especialmente los niños, tuvieran acceso gratis a los libros y pudieran desarrollar así el sano hábito de la lectura temprana. Y la propuesta fue tan exitosa que pronto comenzó a expandirse a otras comunas. Actualmente, los responsables de la institución están trabajando para abrir la quinta sucursal de la biblioteca, que se ubicará en el departamento San Martín.

Esta expansión se debió a la colaboración incondicional de voluntarios y a la solidaridad de los sanjuaninos que hasta ofrecen su propia casa para que funcione la biblioteca.

"Sin el buen corazón y ayuda de muchos sanjuaninos, habría sido imposible abrir las sucursales de la biblioteca. Entre todos formamos una cadena de trabajo para que este proyecto se expanda y de esta manera beneficiar a más chicos dándole la posibilidad de acceder gratis a diferente bibliografía con fines escolares, culturales o recreativos", dijo Susana Mercado, una de las fundadoras del Taller Manos Abiertas e impulsora de la biblioteca.

Actividades. Los más chicos cuentan con varias propuestas en esta biblioteca solidaria, no sólo vinculadas a la lectura, sino que también reciben la merienda.

La mujer contó que desde que decidieron abrir la primera sucursal se comenzó a movilizar un importante número de voluntarios para colaborar con la iniciativa. Uno de ellos fue Ricardo Riveros, un joven estudiante de Ingeniería, que ofreció su casa en Tudcum, departamento Iglesia, para que funcionara dicha dependencia. Desde entonces, según dijo Mercado, unos 100 voluntarios trabajan para continuar con esta propuesta, entre los que se destacan estudiantes de la Universidad Siglo XXI, del Voluntariado Papa Francisco (Universidad Católica de Cuyo), Scouts de los diferentes departamentos y vecinos que se encargan de conseguir donaciones de libros y de poner en marcha las nuevas instalaciones. "Todos aportan un granito de arena. La quinta sucursal la vamos a abrir en San Isidro, en San Martín, y en este caso también va a funcionar en una casa particular que pertenece a la familia Aguirre. Otra de las sucursales está habilitada en el Templo de la Carmelitas Descalzas, en Caucete; otra en un merendero del Lote Hogar 28, en Chimbas; y una más en Las Tapias, Angaco, que también tiene como sede una casa de familia", contó Mercado.

En este equipo de voluntarios, también tienen un importante protagonismo las personas que asumen la función de bibliotecarios, las que preparan la merienda para los chicos, las que dictan las clases de apoyo escolar gratis y las que da las charlas sobre prevención y buenos hábitos saludables. "Sin la colaboración popular no sería posible continuar con la prestación de este servicio que va más allá de acercar a los niños al hábito de la lectura y que, pese a la pandemia, sigue cosechando lectores", sostuvo.

Por el Covid-19, sólo la sede central de la biblioteca abre de lunes a viernes. Las sucursales lo hacen dos veces a la semana. En promedio, por día, cada una recibe unos 15 lectores, alcanzando un total de 75 usuarios diarios.

 

Socios

171 son los socios que tiene actualmente la Biblioteca Rayos de Luz. Las sucursales no tienen socios y se mantienen con la colaboración de la gente.

 

Para colaborar

Los interesados en colaborar con libros o con las actividades pueden acercar sus donaciones a la sede central, ubicada en Calle Mariano Moreno 270 Sur, Rivadavia. También pueden comunicarse al 4260691 ó 2646729681.