El caso del soldado que prestaba servicios en la Quinta de Olivos, Rodrigo Gómez, sigue generando repercusiones tras dejar al descubierto una modalidad delictiva nueva para muchos, pero con un nivel de detalle que sorprende y asusta. En una escala menor, en San Juan se registraron casos de personas que quedaron en manos de extorsionadores y estafadores que, usando perfiles falsos en distintas aplicaciones de citas y de compañía, buscaron obtener un rédito económico por medio de engaños y mentiras.
De acuerdo a los datos brindados por el fiscal de la UFI Delitos Informáticos y Estafas, Pablo Martín, entre el 2025 y lo que va del 2026 recibieron un total de 26 denuncias de parte de sanjuaninos que fueron víctimas de esta modalidad delictiva. Conforme explicó el fiscal, desde la UFI reciben e inician la denuncia, pero posteriormente se remite a Delitos Especiales, que son quienes le dan continuidad a la investigación.
“Muchas de las personas que denuncian llegan asustadas, porque previamente hubo intercambio de material que utilizan para extorsionar. Lo que recomendamos es que no hagan caso, ya que es parte de una estafa”, puntualizó el fiscal Martín.
Cómo son los engaños en las apps de citas o de compañía y las pautas para evitar ser una víctima
En distintos sitios lo denominan “fraude romántico”, ya que la modalidad se da en aplicaciones de citas como en sitios de contacto para el servicio de compañía, siendo una modalidad delictiva que se utiliza en todo el mundo, con un mayor auge en los últimos años.

El caso del soldado Gómez destapó una red delictiva, pero no todas las extorsiones en estos sitios son de autoría de una red, quedando muchas veces la víctima en manos de una sola persona o un grupo reducido que aprovecha la vulnerabilidad de las redes sociales y el contenido compartido para sacar provecho.
En San Juan, por ejemplo, gran parte de las denuncias se dieron tras el contacto en sitios como Kismia o Skokka, mientras que el caso del soldado Gómez fue por la aplicación Evermatch; sin embargo la modalidad suele ser la misma.
Como primera instancia, se genera el contacto, donde tanto víctima como victimario solo se conocen de manera virtual. Para ello, el delincuente utiliza diferentes perfiles falsos. En aquellos casos donde la modalidad está más aceitada, se apropian de nombres e imágenes de personas reales para evitar “huecos” en la trama.
Una vez que se establece el contacto por las aplicaciones y sitios web, se procede al intercambio de números para darle continuidad a la comunicación vía WhatsApp. Por medio de esa vía se da continuidad a la extorsión. “Cuando se genera el contacto generalmente hay un ida y vuelta de material, como imágenes o videos. Los delincuentes de mandan otras para caer en el delito”, destacó Martín.
Una vez obtenido el contenido, el delincuente cambia el tono y se pueden dar dos escenarios, que son los más frecuentes. Uno cuenta con la aparición de supuestos familiares o policías falsos que denuncian a la víctima por haber chateado con una supuesta menor de edad y le exigen transferencias inmediatas para no hacer público el caso; que es como le sucedió a Gómez. Otro de los escenarios es amenazar a la víctima con difundir el material públicamente, enviarlo a familiares o a lugares de trabajo, y para que eso no suceda, piden dinero a cambio.
Evitar ser víctima de estas modalidades no es complejo, pero sí se deben tener en cuenta algunas sugerencias a la hora de navegar en estas redes sociales o sitios.
“Lo ideal es no compartir contenido íntimo o sexting con desconocidos. Al menos primero conocerlos en persona antes de intercambiar material”, puntualizó el fiscal Pablo Martín.
Si por distintos motivos se desea compartir este tipo de material, una de las recomendaciones al enviar imágenes de contenido íntimo es que no figure el rostro como características propias de la persona (color de cabello, tatuajes, piercing, entre otros), para no exponer la identidad.
También hay que tener en cuenta que para crear un perfil en distintas aplicaciones es obligatorio ser mayor de 18 años, un dato importante si la extorsión es utilizando este argumento.
Otras recomendaciones son:
- Red flags: Dudar sobre perfiles con poca información, fotos demasiado editadas o si desde el otro lado se pide dinero o datos personales.
- No compartas de inmediato tu número: Las plataformas tiene un sistema de seguridad donde se puede denunciar a los perfiles. Si no se conoce a la persona, es recomendable evitar compartir dirección, lugar de trabajo o ubicación en los primeros contactos, hasta generar la confianza suficiente.
- Avisar ante un eventual encuentro: Si te vas a reunir con una persona que conociste en aplicaciones o sitios online, buscar un lugar público y que genere confianza, ante cualquier eventualidad. Si se trata de un primer encuentro íntimo, comentarle a alguien de confianza y, si se quiere, compartir la ubicación.
Ante cualquier caso de extorsión o similar, no dudar en denunciar.

