Desde D5 – Búsqueda y Rescate de Personas de la Policía de San Juan realizaron un balance del 2025 en torno a la labor realizada en el marco del programa provincial “San Juan Te Busca”. Fue el jefe del área, comisario Emilio Abarca, quien brindó precisiones a DIARIO DE CUYO en torno a los datos que manejan.

Conforme a las estadísticas, hasta una semana antes de finalizar el año se concretaron unas 1.370 búsquedas de personas. De ese total, 870 corresponden a legajos con intervención de la UFI Genérica y 500 a llamados recibidos al 911. A ese total se suman las búsquedas de menores que por distintos motivos se fugaron de los hogares del Estado.

Del total de casos, 750 fueron operativos para dar con el paradero de mayores de edad, siendo el restante casos donde las personas extraviadas eran menores. En este grupo se encuentran aquellos que dejan las residencias estatales. Al respecto Abarca explicó que en la mayoría de los casos son reincidentes. “Se fugan varias veces en el año. Hay casos de menores que sabemos que es rara la semana que no se va. Sin embargo, el celador tiene la obligación de denunciar”, explicó

De todos los operativos concretados en el año, todas las personas fueron encontradas. La lamentable noticia detrás del dato es que 11 personas fueron encontradas sin vida.

Otro dato llamativo brindando por el comisario a cargo del D5 es que en promedio reciben entre tres a seis pedidos búsquedas diarias, aunque aseguró que no todas llegan a formalizarse en denuncia, lo que no descarta que se active el protocolo de inmediato. “Muchas veces nos pasa que estamos entrevistando a la familia que alertó por el desconocimiento de paradero de alguna persona, y la persona perdida termina llegando al domicilio mientras nos encontramos ahí”, aseguró Abarca.

Desde el 2021, cuando se lanzó el programa “San Juan te Busca”, se incorporaron cambios importantes a la hora de dar con el paradero de una persona. Uno de ellos fue la actuación inmediata, sin tener que esperar un promedio de 24 horas para iniciar con el operativo. Además, si se trata de un caso urgente, se procede a la publicación de información en los distintos medios de comunicación, a la espera de datos que ayuden a la investigación, siempre y cuando la misma cuente con el aval de la UFI Genérica.

Sobre este punto en particular, Abarca explicó que pese a las expectativas, la comunidad no reacciona como esperan. “La ciudadanía no se compromete mucho con la búsqueda. Cuando publicamos esperamos muchos llamados y no tenemos respuesta. Por lo general ven publicada la desaparición y se contactan con los familiares, y son ellos los que nos avisan. No hay mucho compromiso social respecto a esto”.

Además, fue crítico al señalar aquellos casos donde dan aviso de una desaparición por redes sociales, sin haber realizado la denuncia correspondiente en alguna comisaría o al 911, o haciendo caso omiso a la recomendación policial de no publicar la información. Sucede que estas situaciones en la gran cantidad de casos terminan entorpeciendo la investigación o alertando a la persona que por distintos motivos no quiere ser encontrada, entorpeciendo el operativo.

Qué hacer ante la desaparición de una persona

La recomendación del comisario Abarca es que, en cuanto se detecte la ausencia de una persona, se puede realizar la denuncia en cualquier comisaria como llamando al 911. La instrucción del personal policial como del CISEM es actuar de inmediato informando sobre la situación al D5 para que, desde el área, se coordinen las acciones a seguir.

Conforme el sitio donde se registra la desaparición se coordinan acciones en conjunto con otras áreas policiales y se da intervención a la UFI Genérica. Si se trata de la desaparición de menores de 13 años o adultos mayores con problemas de salud, se solicita la publicación de la búsqueda de paradero en los medios de comunicación, sino se evalúa cada caso conforme a las características y riesgo de cada uno.

Además se procede con entrevistas al entorno familiar, laboral (si lo hubiere), y solicitud de cámaras de seguridad de privados como del CISEM para reconstruir los últimos momentos.