El viernes 13 de febrero un numeroso grupo de mujeres moteras argentinas perteneciente a la Women Riders World Relay (WRWR) llegará a San Juan. Se trata de alrededor de 40 motociclistas de diferentes puntos del país, que serán recibidas por sus pares locales, unas 80 anfitrionas con quienes compartirán hasta el domingo, tanto las rutas de la provincia como reuniones de camaradería.

Este “relevo”, como le llaman, dará comienzo oficial en la siesta del viernes, cerca de la Difunta Correa, adonde harán su primera parada. Luego irán a la plaza principal de Caucete, tendrán una parada técnica en el Complejo Ceferino Namuncurá y descansarán en el camping de Angaco para, sobre las 21:00, asistir a la fiesta dispuesta en el Parque Latinoamericano de Albardón. Después volverán al camping, para reanudar las actividades al día siguiente.

Hasta ahora es la única provincia que hará un recibimiento tan grande”, comentaron orgullosas desde la organización de este encuentro, que ha recibido apoyo oficial y de privados, lo que ha permitido un gran y colorido despliegue, que incluye varias recepciones.

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Parte del grupo de anfitrionas que se unirán en el paso por San Juan

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En líneas generales, el sábado temprano retomarán la rodada en lo que han llamado “El mega tour sanjuanino”. En Capital, por ejemplo, pasarán en la mañana por la Estación San Martín; y luego la caravana tomará Ignacio de la Roza hasta el Autódromo, donde habrá una parada técnica, para luego continuar hacia Punta Negra. Alrededor de las 14:00 h irán al camping de Ullum, departamento donde harán un recorrido, para ya regresar al anochecer por Av. Libertador. Y el domingo, la fiesta de despedida será en Angaco, sobre las 22.00 h. Entonces sí, habrá llegado el momento del “hasta pronto” entre las guardianas.

La idea es que todas las chicas que anden en moto en la provincia, se sumen a este relevo. Que mostremos que en San Juan somos muchas moteras y que hay muchos lugares hermosos para visitar. Queremos que cada departamento pueda mostrar sus riquezas turísticas y, de hecho, el lema que tenemos en el grupo es ‘Hacer brillar San Juan’, así que invitamos a que todos participen”, dijo a DIARIO DE CUYO Cintia Cano, representante de la WRWR en San Juan, quien días atrás recibió en Mendoza el bastón virtual (imagen compartida a través del celular), que el martes pasado pasó a sus compañeras. “Todos los eventos que se hacen en distintos puntos de la provincia son con entrada libre y gratuita, para que todos puedan acercarse, ver las motos y charlar con las chicas”, apuntó.

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Cintia, referente de WRWR en San Juan, junto a pares de Mendoza y Córdoba

El 14 de marzo, San Juan hará el traspaso de bastón a San Luis, la próxima parada de esta verdadera movida que este año recorrerá Argentina.

¿Qué es el WRWR?

El Women Riders World Relay (WRWR) es un movimiento global de mujeres motociclistas que tiene el ambicioso propósito de realizar el relevo en moto más grande del mundo y, en ese trayecto, transformar la percepción social sobre la mujer motera. El corazón simbólico de este evento es un “bastón” que las “guardianas” de cada región se pasan de mano en mano en cada “relevo”, recorriendo miles de kilómetros a través de fronteras y continentes como emblema de unión y fuerza.

Durante este 2026, el WRWR desarrolla una edición especial en Argentina con el objetivo de alcanzar un Récord Guinness, manteniendo el relevo en movimiento constante por todo el país durante un año entero, uniendo Ushuaia con La Quiaca y documentando la participación de mujeres en cada una de las provincias argentinas.

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El origen de WRWR se remonta a finales de 2018, cuando la británica Hayley Bell lanzó una pregunta simple pero poderosa en Facebook sobre la posibilidad de que una mujer llevara un bastón en moto y se lo pasara a otra para dar la vuelta al globo. La respuesta masiva que recibió dio vida a esta iniciativa.

La misión del movimiento se articula en tres pilares fundamentales: conectar, desafiar y transformar. Se busca crear una hermandad global de apasionadas por las rutas sin distinción de cilindrada o experiencia, incentivando a las mujeres a superar miedos, aprender mecánica y animarse a viajar, ya sea solas o en grupo. Y al mismo tiempo,  el WRWR funciona como una herramienta para interpelar a una industria del motociclismo que históricamente ha ignorado al público femenino, hasta en el diseño de indumentaria y marketing, trabajando activamente para derribar los prejuicios.