Nada se pierde todo se transforma, dice la canción del uruguayo Jorge Drexler. Y es lo que comenzaron a hacer y a difundir en IxD o Infinito por Descubrir, el centro de investigación e innovación de educación no formal que funciona en la provincia (en lo que eran la estación de trenes Belgrano). Ahora pusieron el foco en la yerba que se debería desechar del mate.

Dos facilitadoras de este espacio educativo proponen que en lugar de tirarla al basurero, se expanda sobre un papel -mejor si es una servilleta de papel- para dejarla secar por uno o dos días, dependiendo del clima reinante. Así se obtendrá la materia prima clave para hacer macetas recicladas que perfectamente se pueden plantar en tierra o con un tratamiento para impermeabilizarlas para decorar las viviendas. Justamente esta fue la temática de la convocatoria para un taller de chicos de 8 a 10 años (aunque aclaran pueden hacerlo personas de cualquier edad), el que se repetirá este martes para quienes no pudieron participar (ver Otra vez, yerba).

La iniciativa surgió en los laboratorios de ciencias del espacio educativo. Según cuenta Florencia Tejada -que es estudiante avanzada de Ingeniería Industrial, profe de folclore y que es quien está al frente de la actividad junto a su coequiper, la ingeniera agrónoma Evelyn Caballero- es una de las tantas acciones para fomentar el tan mentado concepto de la Triple 3 que consiste en Reciclar, Reutilizar y Reducir.

La fórmula de las macetas es sencilla. Hace falta tan solo la yerba con la que se cebaron unos mates. También harina de almidón de maíz y vinagre.

‘Es un proceso corto, pero hay que seguir los pasos para que no se nos desarmen las macetas, una vez que las tengamos hechas. Lo primero que hay que hacer es secar la yerba ya utilizada. Se separa y se deja extendida en servilletas, durante dos días aproximadamente. Para corroborar que está seca, basta con tocarla y al tacto sentir como si nunca se hubiese usado. La cantidad de yerba seca hay que dividirla en dos partes. Solo una de esas partes hay que humedecerla, apenas, con agua. Eso se reserva y mientras tanto se mezcla la harina de almidón de maíz con agua y se cocina en microondas unos 30 segundos o en una olla al fuego, revolviendo permanentemente. La idea es obtener con esta preparación una pasta pegajosa, como si fuese plasticola. Esto se mezcla con la yerba humedecida para lograr como una masa, a la que luego le agregar vinagre. Este ingrediente lo que va a hacer es evitar que se pudra la maceta. Por último, hay que agregar la yerba que nos quedó seca y seguimos amasando hasta que se nos forme una pasta’, indica Florencia.

Hasta ahí, está terminado el proceso de las materias primas

Los pasos siguientes consisten en preparar los moldes, utilizando un pote de dulce de leche o vasito de yogurt o cualquier molde vacío de plástico, bien lavado. Hay que forrarlo con papel aluminio para que el material no se pegue. ‘Allí hay que colocar la mezcla que hicimos dándole la forma de maceta. Hay que dejarlo secar por par de horas, inclusive más de un día. Cuando se ve seco, se saca del molde y se le hacen unos agujeritos en la parte inferior, con ayuda de una tijera o un cuchillo, así puede drenar el agua de riego. Otra forma es hacer estos agujeritos previos a dejar secar, con ayuda del dedo, cada uno elige lo que más le conviene’, agrega la experta.

Además de las macetas ‘yerberas’-como les llaman- en este mismo espacio han hecho jabones con aceite reutilizado, papel reciclado y compost. También se pueden hacer este tipo de contendedores de plantas y flores con papel y cartón, con una técnica similar.

‘Estos talleres sirven para incentivar a los chicos a que se introduzcan en este maravilloso mundo del reciclado y que sepan que desde su lugarcito pueden hacer aportes, grandes o pequeños, a la problemática ambiental que nos afecta a todos’, explica Florencia.

La actividad no termina con las macetas ya listas. Sino que el broche de oro llega cuando en su interior se resiembran los plantines que han hecho en la huerta propia del IxD. ‘Este es un verdadero ejemplo de que sin mayores elementos, podemos hacer una huerta en casa’.

‘Es una forma muy sencilla de hacer reutilización en la casa y el mate salgo que todas las familias consumimos, entonces es algo que está disponible en casa. Lo bueno es que estas macetas están hechas para colocarse en la tierra y son biodegradables. Pero si hay alguien que quiera darle un uso de maceta propiamente dicho y no solo de contenedor, hay que tener en cuenta un paso más: una vez que las tengamos secas hay que colocarles cola vinílica alrededor para que se selle y de esta manera las podamos tener adentro de la casa, como un objeto decorativo’, asegura la facilitadora que es quien acompaña a los chicos curiosos a hacer actividades diferentes y brinda herramientas para generar la inventiva de cada uno para que pueda generar soluciones autodidactas.

Pido turno

Los talleres no son la única propuesta de IxD. Según detalló Marcelo Torres, quien está al frente de este organismo dependiente del Ministerio de Educación, son una extensión de un programa más ambicioso aún que fomenta la visita de las escuelas. Justamente en estas jornadas -que están disponibles todo el año, el único requisito es que los docentes pidan un turno en el turno más conveniente- hay un recorrido educativo y lúdico por todos los rincones, especialmente los diferentes laboratorios -como el de sonidos, impresión 3 D, multimedia- donde el objetivo principal es que los chicos puedan involucrarse de manera grupal e inclusive personal.

‘De estas visitas surgen interacciones en conjunto con las escuelas basadas en la estrategia de los aprendizajes fundados en proyectos, siempre buscando alternativas interesantes y hasta soluciones a problemáticas domésticas -por así llamarlas-, tecnológicas o técnicas que se vivan en la comunidad educativa o el establecimiento. Por ejemplo, con una escuela de Calingasta estamos desarrollando una aplicación para celular para que los chicos la transfieran a sus familias como un recurso de difusión para las actividades emprendedoras del lugar, con otra escuela tenemos un proyecto de la difusión, concientización y aprovechamiento de los contenedores de basura que tienen en la puerta. Pero eso no es todo, los mismos chicos aprovechan los residuos orgánicos que separan para generar humus para la huerta orgánica del establecimiento. Con una escuela de Mogna empezamos a trabajar la semana pasada en la posibilidad de desarrollar un proyecto de hidroponia e invernaderos para sortear que en el lugar carecen de agua y buenas tierras. Pero también y es válido contarlo, la experiencia de la visita hace que los chicos puedan continuar viniendo de manera particular y de forma espontánea a los talleres que les interesan. Las puertas están abiertas para venir solos, con amigos del barrio, los compañeros del grado’, indicó Torres.

Los establecimientos interesados pueden contactarse con ixdsanjuan@gmail.com

Otra vez mate

La facilitadora Florencia Tejada contó que -para alegría de muchos que quedaron afuera- el taller de macetas yerberas se va a repetir este martes 7 de junio. Pueden participar chicos y chicas de todas las edades.

Para eso, hay que inscribirse enviando un Whatsapp al 0264 542-7002.

Fotos: colaboración Florencia Tejada