Las estaciones de primavera - verano traen un sinfín de colorido en las flores. Realmente estas aportan puntos focales que deleitan e invitan a gozar del esplendor del jardín. Y, es también mágica la belleza y perfume de ellas en esta época del año, rosas, jazmines, hemerocalis, malvones, tagetes, lavandas, por nombrar algunas. Lo que nos preguntamos con frecuencia es cómo conservarlas frente a los golpes de calor, cuáles son las que perduran, aunque muchas por su ciclo terminan su floración, hay otras que perduran dando color al espacio exterior. Consejos útiles para amar las flores y entusiasmarte a que cultives en tu espacio exterior.


Un buen trato

De esto depende el éxito con tus plantas, necesitas dedicarle un poco de tiempo diario para revisar como están. Esto trata de ver las pestes, las flores marchitas, si hay quiebres, si el suelo está húmedo, etc. Si bien la floración depende de la naturaleza hay otros factores importantes que influyen como, por ejemplo, la ubicación, la luz, el sustrato, el sol, el riego, etc. Es darle a la planta o flor los condicionamientos propios de cada especie. Además, el conectar con el verde te ayudará a sentirte mejor física y mentalmente.


¿Por qué la luz?

Es fundamental para las plantas la luz natural, por supuesto con riego y un sustrato rico en nutrientes. Pero la luminosidad es una cuestión fundamental para que puedan producir flores. Como dijimos antes cada planta tiene condiciones y, es esto lo que hay que cumplir. Proporcionarle lo que requiere ya que no son todas iguales, hay algunas especies que, si no reciben la luz dejan de producir flores, mientras que otras necesitan un periodo de oscuridad para poder hacerlo. Pero como nuestro sol es muy fuerte, debes prestar atención para que no se quemen.



La comida es fundamental

Un buen abono es enriquecedor para la floración y la planta; puede ser Nitrógeno, Potasio y Fósforo, es la fórmula química. Siempre sabiendo que el sustrato debe ser un buen compuesto. Y, a esto se agrega un buen riego para que no mueran, ya que en verano hace mucho calor. Estos se deben realizar a primera hora de la mañana o última hora de la tarde. Se recomienda no mojar los pétalos y que el riego sea profundo sin provocar encharcamientos para evitar que se pudran.



Un buen sustrato

Es requisito fundamental es proporcionar un suelo rico en nutrientes. Debe tener una buena composición de materia orgánica, que este aireado y suelto. El drenaje es otro punto para tener en cuenta así no hay encharcamientos y que su pH sea el adecuado. De este modo es como prosperan las plantas de jardín.


Floración abundante

Para esto se requiere de una vigilancia constante de tus plantas. La observación es fundamental, primero en su aspecto, en si están sanas o no, en las flores que tienen, en si se marchitan o no, etc. Cuando una planta posee varios tallos con pimpollos, puedes cortar algunos para darle oportunidad a que otros se abran otras flores más fuertes y mejores.


Para darles más vida

El despunte y pinzado, dos técnicas a desarrollar, contribuyen a prolongar el tiempo de floración. Se trata de cortes para que surjan otros brotes. También puede suceder que por los vientos haya brotes quebrados entonces, es bueno cortarlo ya que la savia no puede correr por ese tallo. Ambas técnicas contribuyen a alargar en el tiempo la floración de las plantas, por lo que conviene conocerlas para poder llevarlas a cabo.



Elimina las flores marchitas

Cuando veas que las flores de alguno de tus ejemplares están marchitándose no las dejes en la rama y bueno quitarlas. De esta forma, la planta no se esfuerza en mandar savia a las marchitas y da oportunidad a las nuevas. Las ramas secas o enfermas debes cortarlas también. Todo esto da un mejor aspecto a la planta.



Una buena protección

Para que no sufran las temperaturas extremas de calor se aconseja un buen acolchado que puede ser mulch ( cortezas de pino), así las raíces quedan resguardadas de los calores intensos y la humedad se conserva mejor.



Ojo con las plagas 

Hay algunos insectos que les agrada esta época del año para hacerse su propio festín. Hablamos del pulgón, arañuela, hormigas, cochinillas, entre otros. Estos comen hojas y flores y pueden acabar con la planta si tú nos los registras a tiempo. El consejo que te brindamos es: toma una muestra de la plaga ya sea en hoja o flor, en un comercio de agroquímicos podrán asesorarte de qué peste se trata y cuál es el compuesto químico que puedes utilizar y las medidas recomendadas. A la primera señal aplica el insecticida o el fungicida adecuado. Una vez que lo apliques repetir la fumigación a los 15 días. Si eres ecologista hay productos que no dañan el medio ambiente.