La puntualidad es uno de sus fuertes. Y su poder de concentración también. Cuatro veces a la semana, por dos horas cada día, Duilio Gallardo tiene que corroborar, en su oficina, los cupones de pagos de las diferentes tarjetas con la efectivización del depósito del mismo monto de dinero. Una tarea repetitiva pero justamente por eso, le da seguridad.
Duilio confiesa que no es una labor sencilla. Tiene que prestar atención, ver cada uno de los numeritos diminutos (lo que lo obligó a hacer una revisión de sus lentes) y corroborar todo coincida. En definitiva, se trata de plata, el motor de cualquier empresa.
Para cualquiera que tenga trabajo este relato puede ser cotidiano, común y corriente. Para Duilio y su grupo de pares en RecreATe, no. Es un conquista y una especie de prueba piloto.
Es el primero en su círculo de amigos en haber conseguido trabajo. Y no sólo eso. El no tuvo que presentar curriculum ni tampoco ir a pedir un puesto de trabajo. Lo llamaron de la Estación de Servicios Ruiz Hermanos -ubicada en Avenida España y República Del Líbano, en Rawson- ni bien se enteraron de todo el proceso que estaban haciendo en la entidad a la que concurre hace un par de años. Le abrieron las puertas como al resto de los trabajadores. Duilio -que tiene un diagnóstico de esquizofrenia, medicada, controlada y contenida, pero más allá de eso tiene sus títulos de primaria y secundaria completa- llegó allí por dos vías: el programa de inclusión laboral "Empleo con apoyo’ de RecreATe y el programa San Juan Trabaja, del Ministerio de la Producción, que es en definitiva quien hace los aportes para parte del sueldo. Es aprendiz administrativo. Y por supuesto, tiene a fin de mes, su salario como corresponde.
Su historia es un buen ejemplo para celebrar este 1 de mayo, en momentos donde tener un trabajo es como para Duilio, motivo de alegría.
"Me encanta el trabajo, es el motivo para todos los días seguir adelante y estar bien. Esto es como andar en bici, al principio cuesta mucho, después le tomas el ritmo y es más sencillo, aunque siempre hay que hacerlo con responsabilidad. Estoy muy agradecido porque me han recibido muy bien todos mis compañeros de trabajo, como Mariano, Vanesa, Zulma, Elisa, entre otras personas y mi acompañante terapéutica, Victoria y todos los profes”, dice entusiasmado, en un alto extraordinario en su trabajo, para esta nota.
Un sostén fundamental
Si bien este es el primer trabajo formal, Duilio había ganado algo de experiencia en la agencia de Quiniela de su familia e inclusive había dado unos primeros pasos como auxiliar de los profesores de basquet, un tiempito antes, en el mismo grupo de referencia. Es que por sugerencia de la familia habían planteado en RecreATe -un espacio que en principio combinaba deporte y habilidades terapéuticas y sociales como alternativa para personas que padecen trastornos del espectro autista, entre otras discapacidades intelectuales pero que con el correr de los meses fueron abarcando otros aspectos de la vida de relación de los participantes- que lo veían incómodo por su edad (es más grande que el resto, tiene 47 años), entonces pretendían generarle interés mediante un rol. En ese ámbito escucharon la inquietud, lo tuvieron en cuenta y trabajaron en ello. Entonces empezó a acompañar a los más pequeños en sus entrenamientos, casi como un profe.
Por supuesto que estas acciones no son inconexas. Están pensadas y planificadas, según explica Leonardo Jiménez, profe de Educación Física, experto en Acompañante Terapéutico, docente universitario y creador de esta iniciativa que cada vez necesita de más tiempo para poder cubrir las sugerencias, pedidos y necesidades de los participantes.
"La cabeza me hizo un click con el planteo de la familia de Duilio y a la vez, con la charla con Ernesto por querer ganar su plata, dos situaciones lógicas para cualquier persona. Buscamos cómo resolver estos emergentes. Empezamos a trabajar además de las actividades físicas y sociales, en inteligencia emocional y teatro que son ejes que nos permiten canalizar estas necesidades prelaborales y laborales, inclusive de orientación vocacional. Nos enfocarmos en las responsabilidades, en cumplir horarios y consignas, en que si uno se enferma y no puede ir a trabajar tiene que justificarlo como corresponde, trabajamos los vínculos laborales, con los compañeros y los jefes. Pero a su vez fuimos descubriendo las potencialidades de cada chico. Así surgió que uno quiere ser repositor de supermercado, otro quiere ser periodista deportivo sabe mucha historia del fútbol y sus protagonistas, y así cada uno. Así surgió lo de la estación de servicio, quienes tienen una mirada humanitaria pero a su vez quería hacer el intento de cubrir este espacio”, explica Leonardo sobre el camino de inclusión laboral que han empezado a andar.
Por supuesto que si bien el postulante es quien va a trabajar, tiene un equipo que hace seguimiento e inclusive que acompaña -en silencio pero como contención- la tarea. La idea es que al cabo de un año, el trabajador pueda concurrir solo.
En el equipo están convencidos que sus participantes tiene mucho que aportar a las empresas y a mejorar climas laborales. "En este tipo de experiencias todos ganan: la empresa tiene sus beneficios y un reconocimiento social, pero también el participante consigue su objetivo y a su vez el tener una responsabilidad hace que mejore su cuadro clínico. Por ejemplo Duilio ha adquirido mucha independencia y ahora se anima a tener otras inquietudes sociales”, cuenta el profe Leonardo. Uno de esos grandes pasos es que tiene que tomar dos colectivos para llegar a su trabajo, desde Rivadavia a Rawson. Lo hace con puntualidad y responsabilidad, feliz de cumplir con la tarea.
Bolsa de trabajo
El objetivo de RecreATe es que más jóvenes sean incluidos en el mercado laboral, tengan el diagnóstico que tengan. Y más empresas se animen a tomarlos como parte de su personal. Por eso, están dispuestos a ir a contarles de qué se trata.
Inclusive no hace falta ser participante del grupo para sumarse a la Capacitación Laboral. Están definiendo la metodología para hacer una especie de bolsa de trabajo que recopile interesados de uno u otro lado: postulantes discapacitados y empresas disponibles a dar trabajo, sabiendo que hay una serie de beneficios tributarios, económicos y de Responsabilidad Social Empresaria. Puede hacerlo cualquier emprendimiento, del rubro, la actividad y el tamaño que tenga. No hace falta tener personal especializado, ya que hay personas que acompañan la tarea.
Inclusive ellos aceptan todo tipo de ayuda. Por ejemplo, empresarios que quizás no puedan dar trabajo pero si puedan apadrinar a algún chico para poder pagar la asistencia del equipo técnico, integrado por una psicóloga y una asistente terapéutica que hace el seguimiento de cada persona en su lugar de trabajo.
Los interesados y postulantes pueden contactarlos por redes sociales (en Facebook como recreATeConAmigos y en Instagram como @recreateconamigos) o al teléfono 264-4981205.
Mientras que el punto de encuentro es en el Club Ausonia, donde hacen deportes y otras actividades recreativas, divididos en dos grupos de 6 a 10 y de 12 a más de 30 años.
Por Paulina Rotman
Foto: Maxi Huyema

