Oscar Rojas es emprendedor por naturaleza y su historia de vida así lo confirma. Tenía apenas 15 años cuando emigró a Buenos Aires a buscar nuevos horizontes. Allí comenzó a trabajar en una pizería, de hecho llegó a consagrarse maestro pizero, pero lo curioso es que en las cuadras que hacía caminando desde la casa de su abuela al trabajo, había una gomería que le llamaba la atención y que fue el detonante de lo que luego sería su empresa. Comenzó a visitarla y a aprender un oficio que le apasionó. Con las primeras cubiertas recapadas volvió a la provincia y en 1983 se independizó con su primer negocio. El nombre de fantasía "Goma Fe", lo tomó de uno similar que vió en la Capital Federal cuyos dueños lo ayudaron mucho para poder empezar en este rubro como empresario. Claro que no todo fue color de rosas ya que en el 2004 perdió todo y volvió a empezar. Oscar asegura que eso fue posible gracias a su esposa y compañera de tareas, Mariela, quien maneja las finanzas y aprendió el oficio al punto de que sabe desde colocar una goma hasta recomendar las marcas de acuerdo con las necesidades del cliente.

