No debe haber nadie en este mundo que se resista a una propuesta tan romántica y enigmática a la vez como recorrer las formaciones de Ischigualasto o los recovecos selváticos de las Cataratas de Iguazú a la luz de la Luna. Justamente en los próximos días, la naturaleza le regalará a los turistas, esta posibilidad. Será entre el 13 y el 18 de febrero, cuando la Luna esté plena e invite a los viajeros a desandar caminos que generalmente se hacen de día y descubrir lugares que se esconden de noche.
Como si fuera poco, esta vez, el paseo tiene un plus incluido: la semana recae justo el 14 de febrero, en pleno día de los enamorados, lo que lo convierte en un regalo especial.
"Desde ya que hacer salidas nocturnas es una invitación interesante. Pero hacer en Ischigualasto, caminatas a la luz de la Luna es una experiencia única y maravillosa", define la propuesta, la licenciada Rosa Blanes, de Carrascal Viajes & Turismo. Con ella coincide Silvio Atencio, interventor del Parque Provincial Ischigualasto. Y tiene razones para sostenerlo: cada vez son más los viajeros que eligen recorrer las formaciones del Valle de la Luna, de noche.
"Es un producto muy exitoso. Siempre digo que el parque se muestra de manera distinta en las diferentes horas del día, pero a la luz de la Luna tiene una magia especial", invita Silvio Atencio al recorrido que empieza a las 21 y que tiene una duración de 2 horas. Claro de que noche no se hace todo el itinerario completo del lugar que testimonia el periodo triásico de la Tierra con formaciones geológicos que tienen entre 180 y 230 millones de años. Se pasea por los senderos del Valle Pintado hasta la Cancha de Bochas, quedando fuera buena parte del circuito que se puede visitar tradicionalmente, incluyendo los famosos Submarino y el Hongo. De todos modos, este recorrido de noche tiene varias ventajas a su favor: se hace en gran medida caminando para poder vivenciar las sensaciones que causa la arenisca grisácea y las rocas iluminadas por la Luna, como si fuese un verdadero paisaje lunar. Además las explicaciones del guía que acompaña en el viaje no se limitan necesariamente a las geoformas y la historia del lugar, sino que permiten desplegar las percepciones y emociones que despierta la noche.
Si bien las empresas de turismo le pueden sumar a este paquete, sus propias y casi ilimitadas propuestas -de cena romántica, música y hasta velas y meditaciones-, el mismo parque ofrece una confitería y un lugar de acampe, para quienes quieren pernoctar allí.
En la otra punta del mapa
Cataratas de Iguazú también se promociona en Luna llena. En este destino misionero el itinerario de Luna llena ofrece un recorrido desde las pasarelas del Parque Nacional Iguazú, desde donde "se puede ver y oír a una gran cantidad de animales con hábitos nocturnos que aportan un marco totalmente renovado que ofrece al visitante una vivencia con aromas y sonidos que solo son posibles en un entorno único", explican desde el ente de turismo de esa provincia.
El paseo comienza en la Estación Central del Tren de la Selva, donde Guardaparques de la Administración de Parques Nacionales (APN) reciben al visitante y transmiten las sensaciones que experimentarán durante el paseo, y explican que al arribar a la Estación Garganta del Diablo, se inicia una caminata de mil metros para llegar al salto más impactante. Allí, sólo iluminados por la luz de la Luna, los visitantes "encontrarán un arco iris nocturno, reflejado en la espuma de las Cataratas del Iguazú". Sin lugar a dudas, un espectáculo majestuoso para el que todavía hay tiempo para hacer alguna reserva y disfrutar de un paseo nocturno, al menos diferente.