Si alguien pensaba que con el encendido de las primeras luces eléctricas en la calle se bajaban las persianas al turismo, se equivoca. Al menos no es así para el ámbito del turismo astronómico que en lugar de irse a dormir, brilla más que nunca y cobra sentido. De hecho, cuando se esconde el sol, la noche se adueña del paisaje, sale la luna y se iluminan millones de estrellas, es cuando tiene razón de ser. Ni qué decir de la parte del cielo sanjuanino que con un registro -al menos en Barreal- de más de 250 noches despejadas de nubes y sin vientos, lo que lo convierte en un espacio diáfano y de características únicas, ofrece un tesoro para descubrir. A tal punto que en la provincia, hay alternativas para todos los gustos, para todas las distancias y posibilidades de traslado e inclusive para todas las opciones astronómicas y fenomenológicas.


Como dice Héctor Lépez, experto docente e investigador en la materia y actual guía de la Estación de Altura Carlos Ulrico Cesco, "el cielo es un recurso natural que se ofrece todo el año. No hay temporada alta como sucede con la nieve o playa. Se puede disfrutar en cada estación del año, porque brinda diferentes espectáculos a la vista y genera miles de preguntas para los curiosos", invita a los interesados a al menos una vez en la vida disfrutar del espectáculo que se ofrece desde el cielo.


Lo que sigue es una guía de propuestas en diferentes puntos de la provincia para animarse a empezar a hacer foco y dejarse llevar por la magia y los misterios del universo.

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En Zonda


En el Museo Enzo Manzini se cuenta buena parte de la historia local y desde diferentes rubros -desde la arqueología, la indígena, la colonial y hasta la del periodismo- pero además hay un espacio para la historia del universo con la observación de estrellas. Antonio Alejo es astrónomo encargado de ello. Con su propio equipo de trabajo, telescopio en mano, hace las veces de anfitrión junto a Silvia Manzini en eventos especiales como el que ocurrirá el próximo viernes 27 desde las 20 horas. La llamada "Noche de Vinos y Estrellas" -que se repite en el lugar cada vez que ocurre una curiosidad con los astros- servirá para recibir en esta oportunidad información sobre el planeta Marte y su ubicación más cercana a la Tierra. "Como la cara estará completamente iluminada por el sol, será más brillante que en cualquier otra época del año y visible toda la noche", explican los organizadores por lo que ningún presente se irá del museo sin corroborar esos datos científicos y sin fotos del Planeta Rojo y otros puntos del universo, además de probar una empanada recién salida del horno y la degustación de vinos locales.

 


Si bien no hay cupo de participantes, ya que estas actividades se hacen en el exterior del predio (lo que obliga sí o sí a abrigarse bien), si se requiere reserva (llamando al 2644474442). El costo es de 200 pesos por persona.


En San Martín


Este año -después de un largo receso de inactividad- volvió a funcionar a pleno el observatorio Domingo Faustino Sarmiento (en homenaje al creador del primer observatorio argentino, en Córdoba) implantado en el 2009 en el Complejo Ceferino Namuncurá. El lugar funciona todos los sábados, domingos y feriados desde las 20 hasta las 24. La entrada tiene un valor de 20 pesos por persona, a partir de los 5 años, según explicó el encargado, Jorge Salinas, y es la puerta de ingreso a un mundo maravilloso y sorprendente de la mano del telescopio alemán Sky Watcher. Dependiendo de la época del año que se visite es el tipo de constelación y los diferentes planetas que pueden avistarse. Aunque no es conveniente planear un paseo cuando hay luna llena y cuarto creciente, según explica Salinas.


Llegar al lugar no reviste de ninguna complicación, sólo hay que subir una rampa de unos 70 metros de altura. Allí se encuentra ubicado el telescopio, en el Cerro Mirador.

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En Chimbas


El Observatorio Astronómico Félix Aguilar, dependiente como la estación de altura Carlos U. Cesco (ver En Calingasta), de la Universidad Nacional de San Juan, tiene un programa especial de vacaciones de invierno. De todos modos, la posibilidad de visitarlo y recorrer se extiende a todo el año calendario. Se puede visitar los miércoles y viernes a partir de las 19. Por una hora y media se hace un paseo por el lugar, pudiendo tener acceso al telescopio fundacional de este observatorio que, si bien es manual y ya antiguo si se comparar con otros que se utilizan en la actualidad, todavía permite ser usado, claro no para trabajo científico. Sí para los curiosos. El paseo cuesta 50 pesos a partir de los 7 años. Hay una variedad de instrumental para conocer cómo se ha desarrollado la ciencia de la mano de la tecnología.

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En Calingasta


Hay una cita obligada para con el cielo sanjuanino a kilómetros de Barreal, a más de 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar y con un panorama inigualable del firmamento. Hay dos opciones: el Complejo Astronómico El Leoncito (que fue inaugurado en 1983 como un Centro Nacional de Servicios para la Comunidad Astronómica mediante un acuerdo entre el Conicet y las Universidades Nacionales de La Plata, Córdoba y San Juan) y la Estación de Altura Carlos U. Cesco, ubicada unos kilómetros antes del Casleo. Ambos complejos están enclavados en el parque nacional, un área protegida de 89.706 hectáreas ubicada en los faldeos occidentales de la Sierra del Tontal, sobre la precordillera.


En el Casleo el programa de visitas nocturnas se centra en la observación con un telescopio de 35 centímetros de diámetro al aire libre. La actividad cuenta con el acompañamiento de un guía especializado que enseña y da detalle de todos los objetos celestes que pueden visualizarse esa noche en el cielo, desde planetas, la Luna, estrellas dobles, galaxias, cúmulos estelares, entre otros. No hace falta ser un experto para disfrutar de esta excursión, al contrario, según detallan desde el Casleo, la visita está pensada y planificada "para cualquier persona, sin estudios o conocimientos previos sobre astronomía".

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La propuesta incluye -no es obligatorio- la posibilidad de pernoctar en las instalaciones propias del observatorio. Allí tienen, en exclusivo para los visitantes, habitaciones dobles con baño privado, calefacción y ropa blanca, además de cenar y almorzar. El valor es de 1.140 (en habitación single), $980 por persona en habitación doble twin y $920 en el caso de menores de 10 años.

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Otra variante del paseo es la propuesta de cena en el lugar (opción que sale entre 480 y 540 pesos, ya sea que se trate de niños entre 5 y 10 años o de mayores).

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Se opte sólo por la visita (cuyo valor es de $280) o por cenar y alojarse allí, el requisito indispensable es hacer una reserva al menos 48 horas antes. Tan sólo 10 personas pueden acceder a este tipo de recorridos porque el cupo es limitado porque se convive con los investigadores que trabajan en el lugar. Y un detalle más, para las visitas nocturnas sólo pueden ingresar niños a partir de 4 años, y mayores de hasta 70 años.


Para reservas contactarse a [email protected] o al teléfono 2644213653 (int.123).


En el Casleo también hay visitas diurnas (tienen una duración aproximada de 30 a 40 minutos, se recorren las instalaciones y se hace un circuito "histórico" y se ve en detalle el telescopio Jorge Sahade, con el que se inauguró el complejo. Se realizan de lunes a viernes de 10 a 12 y de 14.30 a 17 y cuestan 30 pesos).


Mientras que la propuesta del Cesco empieza con una caminata por el Parque Nacional, para evitar la contaminación de luces, gases, vibraciones, polvo y sonidos de cualquier vehículo, para no afectar la calidad del cielo. La hora de encuentro es a las 19. Luego de recorrer un camino sinuoso de apenas 50 metros se llega a una plataforma desde donde se hacen observaciones directas de todos los componentes del universo. "Nos encanta que la gente pueda hacer un reconocimiento del cielo, que pueda contemplarlo, que pueda distinguir satélites, estrellas fugaces. También que puedan sacar fotos y hacer videos. También se hacen observaciones con nuestros telescopios. Por supuesto que todo esto desata conversaciones, comentarios, inquietudes e intercambio de puntos de vista súper interesantes", cuenta Héctor Lépez, quien llega a superar con sus respuestas y conocimientos las dos horas pautadas para la excursión.


Como la observación se realiza a la intemperie es fundamental concurrir con abrigo, especialmente a esta altura del año.


La visita en cuestión se complementa con un café o la degustación de vinos del departamento. Y como recuerdo, el turista que deje su correo electrónico, recibe a los pocos días fotos con distintos momentos del recorrido. El valor es de 100 pesos. Pueden recibir hasta 50 personas divididas en turnos


La visita diurna -se realizan todos los días de 10 a 12 y de 16 a 18- cuesta 50 pesos.

 

Fotos: colaboración Héctor Lépez, Yamila Gamero y Silvia Manzini