Los arbustos constituyen el verde más importante del jardín ya que le aportan una estructura de diseño, ya que con ellos se puede crear un marco estable a partir del cual se ubican otras plantas. Es posible armar borduras, macizos y cercos; desde los más defensivos hasta otros de pocos centímetros, casi virtuales para armar divisiones de áreas. Por su atractivo, algunos pueden utilizarse como punto focal para atraer miradas. Debido a su escala, los arbustos suelen ser el nexo en altura entre las especies herbáceas y los árboles y las construcciones adyacentes. Algunos ofrecen el atractivo de floraciones intensas puntuales y muy prolongadas durante casi todo el año. Otros poseen flores de perfumes intensos que envuelven el aire a varios metros a la redonda, como el Cestrum Nocturnum (Caballero de la noche), y algunos poseen el aroma más localizado en la flor, como el Jazmín del Cabo (Gardenia Augusta).
