La Iglesia Católica a través de la Comisión Episcopal para Migrantes e Itinerantes tiene un papel fundamental en lo que hoy se denomina Turismo Solidario cuya visión es ser


promotores de desarrollo integral para comunidades originarias o campesinas en situación de vulnerabilidad en el Noroeste Argentino.


Su misión es asegurar procesos comunitarios para alcanzar el desarrollo local a través del turismo como actividad complementaria a las economías locales. Trabajando desde el respeto por el entorno y la cosmovisión de cada comunidad. Dando relevancia a la capacidad de mujeres y hombres que eligen quedarse en su tierra natal. Para ello ofrece algunas herramientas:

Microcréditos


Es un servicio financiero que tiene como objetivo brindar a los beneficiarios del programa, el acceso a pequeñas sumas de dinero para el financiamiento de sus actividades económicas (agropecuaria, servicios turísticos, artesanías, entre otras) las que por otros medios no podrían acceder, por su condición de excluidos del sistema financiero. Se espera con estos microcréditos, potenciar sus fuentes de ingresos para así mejorar las condiciones de vida de ellos, su familia y su entorno.


Se requiere de la institución un conocimiento y un acompañamiento permanente para potenciar las actividades financiadas, gestionando correctamente los riesgos asumidos y el nivel de endeudamiento asumido. Los microcréditos requieren tanto de la institución como de los beneficiarios, un trabajo cooperativo, sin pasar por alto las condiciones de entorno, potencialidades y características propias de la actividad a financiar



Desarrollo Comercial


El programa Turismo Solidario NOA acompaña a las comunidades beneficiarias en la inserción de su oferta turística en el mercado. Lo hacen generando espacios de dialogo con los actores de la cadena de valor: sector público y agencias de turismo. También acompañan la configuración de los destinos turísticos y conformación de la oferta que los emprendedores quieren compartir. A fin de lograr la llegada de turistas responsables.

 

Código del Viajero



El turismo solidario engloba actividades turísticas respetuosas con el medio natural, cultural y social. Permite disfrutar de un intercambio de experiencias y se crea una relación recíproca entre el turista y la comunidad. Por ese motivo es que antes de llegar a cualquiera de los destinos propuestos se debe conocer el siguiente código:


Antes del viaje: Reunir toda la información posible sobre el destino, y dedicar tiempo a entender sus costumbres, normas y tradiciones. Considerar que la comunidad receptora tiene costumbres y culturas diferentes. Así evitará comportamientos que puedan ofender a la población local. Lo que es aceptado en un lugar puede no serlo en otro. Los lugareños pueden ayudarle en esto, es importante que se dé espacio para escuchar y observar esa diversidad


Durante el viaje: Pedir permiso a la familia y/o vecinos de la comunidad para ser fotografiados. Respetar los horarios y espacios privados de la familia anfitriona. No generar ruidos molestos.
No regalar caramelos ni objetos ni medicamentos ajenos a los niños sin el expreso consentimiento de la familia anfitriona. No mostrarse con el torso desnudo.


Proteger a los niños de la explotación en el turismo


Solo haga promesas a las personas del lugar que visita si está preparado para cumplirlas. Sea consciente de que frecuentemente las personas en el lugar visitado tienen conceptos del tiempo y patrones de pensamiento diferentes de los suyos.


Su viaje puede contribuir al desarrollo económico y social del lugar visitado. Compre artesanías y productos fabricados en la zona para apoyar la economía del lugar. Además, éstos son verdaderas manifestaciones de la cultura local.


Respete los precios fijados, que son producto de un trabajo consensuado y con criterios de comercio justo.


No compre productos elaborados a partir de plantas o animales en peligro de extinción.


Ayude a conservar el entorno natural. No levante ni se lleve restos arqueológicos protegidos.
Use de un modo responsable los recursos (agua, energía) evitando derroches

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Limite la producción de residuos y ubíquelos en el lugar indicado para tal fin.


No moleste a los animales


Respete las indicaciones de los guías baqueanos durante las actividades.


Ante posibles imprevistos, tenga comprensión y paciencia, ya que cuenta con toda la voluntad de quienes lo reciben para brindarle una experiencia única.


Al regresar: Una linda costumbre luego del viaje, es enviar las imágenes a quienes han sido fotografiados como recuerdo de su estadía.


Usted será el principal promotor de la experiencia realizada, son importantes sus sugerencias y lo más importante es no dejar de realizarlas sabiendo que todos somos responsables del desarrollo y preservación de los entornos naturales también culturales.