La CGT y varios gobernadores justicialistas reformulan por estas horas la convocatoria para el 17 de octubre, cuando se conmemora el Día de la Lealtad, luego de que el presidente Alberto Fernández desactivara cualquier tipo de movilización popular, y buscan que ese día se formalice el pedido para que el mandatario sea el próximo titular del partido.

Al cumplirse 75 años de aquel 17 de octubre, reconocido como el Día de la Lealtad, la ocasión era ideal para que los sindicatos junto con las estructuras partidarias del PJ y los movimientos sociales llenaran la Plaza de Mayo, pero la situación sanitaria por la pandemia de coronavirus se transformó en el principal obstáculo.

De esta manera, el consejo directivo de la CGT resolvió esta semana conmemorar la fecha con un gran acto en el Salón Felipe Vallese de la central obrera, al que será invitado el presidente Fernández. El acto se realizará bajo la doble modalidad presencial y virtual para que concurran al edificio de Azopardo 802 o participen vía la plataforma Zoom gobernadores, legisladores, intendentes y trabajadores.

El mismo Presidente se encargó de aclarar los alcances de la movilización para ese día: "A los que quieren marchar para apoyarme, les digo que tengo gratitud para todos ellos, pero lo que tenemos que hacer es esperar. Lo que necesitamos es ayudar a los médicos", dijo el jefe de Estado.

"Hay que ver cómo lo festejamos. Hay varias propuestas, pero nunca me van a escuchar a mí invitar a descuidar la salud. Hay que esperar, porque este no es el momento de salir" a la calle, dijo el viernes en una entrevista radial.

Desde la central obrera y varias provincias surgió también la idea de retomar el operativo clamor de "Alberto presidente del PJ" que surgió a principios de marzo, días antes de iniciar la cuarentena, a la par de la realización del congreso partidario en el club Ferro donde se fijó como fecha de elecciones para renovar autoridades el 3 de mayo.

Con la llegada del coronavirus a la Argentina, las elecciones fueron postergadas para diciembre y aquella moción que encabezaba el gobernador tucumano Juan Manzur -y tenía varios adeptos como el ministro de Defensa, Agustín Rossi, o el sindicalista Víctor Santa María (Suterh)- quedó en "stand by" hasta estos días en que volvió al tapete como una nominación simbólica que se realizará durante el acto del 17 de octubre.

Así lo confirmó esta semana el secretario adjunto de la CGT y titular de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez, quien adelantó que en el acto de la central obrera que realizará el sábado 17, la CGT le pedirá a Fernández que "asuma la presidencia del Partido Justicialista".

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, dio la primera señal positiva desde la Casa de Gobierno a la posibilidad de que el presidente ocupe en diciembre el sillón de Matheu 130, sede histórica del PJ nacional en la ciudad de Buenos Aires.

Cafiero admitió que "hay un gran entusiasmo" para que Fernández sea el nuevo presidente del PJ, ya que consideró que si bien ese cargo "es una figura simbólica", desde el punto de vista político "obviamente tiene peso".

En el caso de aceptar la nominación, Fernández debería esperar los plazos que marca el cronograma vigente de las elecciones internas en el PJ nacional, que prevé la fecha del 16 de noviembre como plazo de vencimiento para la presentación de listas. Si hay lista única, el partido podría realizar un nuevo congreso y oficializar a la próxima conducción sin realizar el acto eleccionario con los afiliados y así evitaría esperar hasta el 20 de diciembre, día previsto para los comicios.