Tras 24 horas de incertidumbre sobre una suba de las retenciones a los derivados de la soja (harina y aceite) y las rechazo de dos gobernadores del PJ, el Gobierno nacional salió a descartar anoche una suba de los derechos de exportaciones al poroto de soja, al trigo y el maíz. Sin embargo, no despejó las dudas sobre el aumento de 2 puntos del 31 actual al 33% la suba de las retenciones a la harina y aceite de soja luego de que el domingo cerrara las ventas al exterior de estos dos subproductos del poroto de soja, dos de los derivados que mayores ingresos le transfiere al fisco.

De todos modos, no se descarta que un anuncio en este sentido se de a conocer en las próximas horas.

""Se están estudiando medidas, ninguna es la suba de retención a la producción de maíz, soja y trigo. Tenemos que entender que las consecuencias económicas de la guerra ya llegaron a la Argentina y la preocupación del Presidente es detener estas subas de precios que hay entender en un contexto mundial", afirmó la portavoz del Gobierno, Gabriela Cerrutti, en diálogo con periodistas acreditados en la Casa Rosada.

Las declaraciones de Cerruti se produjeron luego de una reunión que mantuvo el presidente Alberto Fernández en la Quinta de Olivos con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez tras la que se esperaba un anuncio oficial de la suba de dos puntos de los derechos de exportación para la harina y aceite de soja para igualarla con el 33% que actualmente tributa el poroto de soja, es decir, el grano sin ningún tipo de procesamiento .

Con esta medida el Gobierno pretende recaudar hasta 410 millones de dólares extras. Pero el anuncio se demora en medio de los duros cuestionamientos de dos de los gobernadores de las principales provincias agroexportadoras. Tanto el mandatario provincial de Santa Fe, Omar Perotti, como el cordobés, Juan Schiaretti, se oponen a otro ajuste de las retenciones a derivados de la soja porque afecta a productos con valor agregado que podría impactar negativamente en el empleo.

Sobre este punto, desde el Gobierno aclararon que hay una "promoción especial para pagar menos por los productos manufacturados que se puede suspender momentáneamente" e indicaron que "las retenciones se suben por ley". "Tenemos que entender que las consecuencias económicas de la guerra ya llegaron a la Argentina", ejemplificó Cerruti en relación a la falta de aceite en varias partes del mundo y a los consiguientes aumentos de los precios internacionales.

"Y la preocupación del Presidente es detener estás subas que se dan en un contexto mundial", completó la portavoz.

"Hay un Gabinete económico permanente", remarcaron en el Gobierno, y esas medidas "pueden tomarse todas juntas", porque "la economía de guerra" por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania "empezó allá y llegará acá", admiten.

Lo que también confirmó Cerrutti es que las medidas que analiza el Gobierno para contener la suba de los alimentos podrían incluir la ampliación de precios cuidados por sectores, para garantizar la producción; establecer precios máximos para productos de primera necesidad, como la harina; y modificar el decreto del subsidio manufacturado de la exportación del aceite y harina de soja para ampliar el fideicomiso de alrededor de 450 millones de dólares para el trigo, en un eventual acuerdo con los industriales del sector para mantener un precio sostén.

Lo que aún no se definió la suba de retenciones para los derivados de la soja después que cerraron las exportaciones el domingo.

 

Las bolsas resisten

Las Bolsas de Cereales y Comercio expresaron su preocupación ante las consecuencias de la suspensión de las exportaciones de aceite y harina de soja y plantearon que un potencial aumento de las retenciones incentivará a la "desindustrialización, desalentar la producción y frenar el ingreso de divisas para el país".