Tras la finalización del plan de regularización de deudas previsional, quienes llegan a la edad jubilatoria sin el total de los aportes formales ya no pueden acceder a una jubilación contributiva tradicional a través de esa vía.
La decisión del Gobierno nacional de no prorrogar las moratorias previsionales y el impacto de la informalidad laboral generan un nuevo escenario para miles de personas que alcanzan la edad de retiro sin completar los aportes exigidos por la ley.
Tras la finalización del plan de regularización de deudas previsional, quienes llegan a la edad jubilatoria sin el total de los aportes formales ya no pueden acceder a una jubilación contributiva tradicional a través de esa vía.
Informes recientes del sector social y económico advierten sobre una fuerte caída en la cantidad de altas de nuevos beneficios en comparación con años anteriores, reflejando las restricciones en el acceso a la cobertura previsional plena para los sectores que sufrieron la informalidad laboral o lagunas en su historia de aportes.
Ante la imposibilidad de jubilarse por el régimen general sin los 30 años de aportes, la única vía disponible para este universo de adultos mayores es la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
Sin embargo, esta herramienta implementada por el Estado cuenta con condiciones específicas que la diferencian de una jubilación ordinaria. Entre ellas se destaca la edad unificada, que exige cumplir 65 años tanto para varones como para mujeres, eliminando la posibilidad de retirarse a los 60 años en el caso femenino.
Además, el monto reducido del haber que percibe el beneficiario equivale únicamente al 80% de una jubilación mínima. Por otro lado, quienes ingresan al sistema a través de la PUAM no tienen derecho a percibir la tradicional pensión por viudez en caso de fallecimiento de su pareja jubilada, un beneficio que sí conservan los jubilados del régimen general.
De este modo, el sistema previsional consolida un esquema más restrictivo que empuja a una gran parte de los futuros adultos mayores a depender de una asistencia de menor cobertura económica al finalizar su vida laboral activa.