Señor director:
Siempre hubo tiempos difíciles en el mundo y en las vidas de las personas. Sin embargo, el secreto está en cómo nos enfrentamos a esas circunstancias no deseadas. Por lo tanto, la mejor forma es con fe, esperanza y optimismo. Al despertar, no dejes que el temor invada tu día. El decaimiento, déjalo a un lado. El sol anuncia cosas buenas. Hay que lograrlas. Y, si no se logra en el primer intento, insistir y perseverar en hacer lo bueno. Trabajar, estudiar y con fe se puede torcer el brazo a la tristeza y a adversidades. A veces las circunstancias adversas y dolores se presentan sin planificar. Debemos hacer de estás algo positivo!. Quizás una amistad donde lo auténtico brille; no cerrar las puertas por prejuicios asimilados en la vida. Ser positivos y generar fe es como abrir las ventanas, para oxigenarnos y vibrar con lo bello que nos regala Dios.
