En medio de un intenso debate interno, la Confederación General del Trabajo decidió no convocar a un paro ni movilización este viernes, cuando el Senado sesione para convertir en ley la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. En cambio, la central obrera resolvió marchar el lunes próximo al Palacio de Tribunales para acompañar la impugnación judicial contra la norma.
La decisión implica una postura más moderada: no se convocará masivamente a trabajadores ni afiliados, sino que la concentración estará integrada principalmente por dirigentes y delegados sindicales. La modalidad será similar a la adoptada el 27 de diciembre de 2023, cuando la CGT marchó a Tribunales para respaldar la presentación judicial contra el DNU 70/2023.
Con esta resolución, la CGT también desistió de sumarse al paro de 36 horas con movilización convocado por el ala más dura del sindicalismo nucleada en el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu). Desde ese sector surgieron críticas directas hacia la conducción cegetista. El titular de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó la estrategia: “¿Cuándo van a confiar en los trabajadores? Me parece que se están poniendo excusas para no pelear. La historia nos va a juzgar”, advirtió.
La determinación se tomó durante una reunión ampliada de la mesa chica cegetista, realizada en la sede de UPCN, en la calle Moreno al 1300, donde se debatió la continuidad del plan de lucha. Allí predominó la idea de priorizar la ofensiva judicial por sobre la protesta callejera inmediata.
Entre quienes plantearon medidas más duras estuvieron Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento) y Omar Maturano (La Fraternidad). Schmid propuso paros sectoriales por salarios y condiciones laborales, mientras que Maturano impulsó convocar al Comité Central Confederal, el máximo órgano ejecutivo de la CGT, para definir nuevas acciones.
Al inicio del encuentro, los cotitulares Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio), con el respaldo de Gerardo Martínez (UOCRA), propusieron no realizar ninguna protesta el viernes y concentrar la estrategia en una marcha el lunes a Tribunales exclusivamente de sindicalistas.
Sin embargo, quien cambió el eje de la discusión fue Armando Cavalieri, líder del Sindicato de Comercio. “Tenemos un problema político”, afirmó en referencia a la división del PJ que facilitó la sanción de la reforma. Incluso reconoció en tono autocrítico: “Al final, nosotros no hacemos nada, sólo criticamos”. Propuso convocar a economistas de distintas corrientes ideológicas para elaborar propuestas desde la central obrera.
La iniciativa fue respaldada por Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), quien planteó sumar también a dirigentes políticos y cuadros técnicos que permitan pensar una estrategia más allá de la resistencia a una norma que, según admiten, podría convertirse en ley. A esa postura se sumaron Hugo Moyano (Camioneros) y Argentino Geneiro (gastronómicos), con la idea de construir una plataforma sindical de cara a las elecciones de 2027.
En cuanto a la presentación judicial, Martínez explicó que los abogados cegetistas analizan si la impugnación se presentará en el fuero laboral o en el contencioso administrativo, dado que se buscará declarar la inconstitucionalidad de una ley.
Del encuentro participaron, además, Andrés Rodríguez (UPCN), Héctor Daer (Sanidad), Rodolfo Daer (Alimentación), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Omar Plaini (canillitas), Pablo Flores (AFIP) y Maia Volcovinsky (judiciales).
Así, en la antesala del debate en el Senado, la CGT optó por evitar una confrontación directa en la calle este viernes y concentrar su estrategia en la batalla judicial que iniciará el lunes en Tribunales.