Señor director:
La ciudadanía en general tomó conciencia de que el país es como un hogar y que no hay que gastar más de lo que se produce. Por ese motivo es que el Estado Nacional como Provincial deben ajustar sus gastos para dejar de tener deudas que dañan a todos sus habitantes. En ese sentido, los sindicalistas que “representan” a los choferes de colectivos, no les importó que 18 millones de trabajadores que viven en la pobreza perdieran un día de trabajo, porque cada jornada perdida es dinero que no entra en sus hogares para alimentar a sus familias.
Se puede tener discrepancias ideológicas entre gobiernos y sindicatos. Pero también hay algo que se llama sentido común. Todos vemos que la inflación está bajando y que el presidente de la Nación tiene el objetivo de terminar con la inflación y promover la inversión para generar empleos de calidad. El pueblo argentino está haciendo un esfuerzo titánico, comparable quizás a los pueblos europeos que sufrieron la destrucción de sus países por causa de la II Guerra Mundial.
En este contexto, se nota que los sindicalistas en general y de los choferes de colectivos en particular, lo que menos les importa son los trabajadores. Solo les interesa crear caos y confusión con el fin de volver al pasado populista.
Aureliano Bizcarra
DNI 7.401.853

