17 de mayo de 2026 - 06:00

Cuyo apuesta a la energía fotovoltaica con el parque solar más grande de Argentina

La Región de Cuyo vuelve a posicionarse a la vanguardia del desarrollo energético argentino con una apuesta cada vez más firme por las energías renovables. La puesta en marcha del parque solar El Quemado, en la provincia de Mendoza, no solo representa una obra de enorme magnitud, sino también un mensaje político y económico claro: el futuro productivo del oeste argentino estará íntimamente ligado a la generación de energía limpia y sustentable.

El proyecto, impulsado por YPF Luz, se convirtió en el primer emprendimiento concretado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), promovido por el Gobierno nacional para atraer capitales destinados a sectores estratégicos como energía, minería e infraestructura. La obra, ubicada en el departamento de Las Heras, demandó una inversión de 220 millones de dólares y fue presentada como el parque solar más grande de la Argentina, un dato que revela la dimensión de una iniciativa llamada a transformar la matriz energética regional.

No se trata solamente de producir electricidad. El parque El Quemado forma parte de una visión más amplia vinculada a la necesidad de acompañar el crecimiento de futuros proyectos productivos en toda la región cuyana. La expansión minera, especialmente en torno al cobre, el desarrollo industrial y las nuevas inversiones que se proyectan tanto en San Juan como en Mendoza y San Luis requerirán cada vez mayores niveles de abastecimiento energético. En ese contexto, las energías renovables aparecen como una solución estratégica y sostenible.

La ubicación elegida para este complejo no es casual. Situado a 53 kilómetros de la capital mendocina y a escasa distancia del límite con San Juan, el parque se encuentra en una de las zonas con mayor radiación solar del país. Las condiciones climáticas de Cuyo ofrecen ventajas naturales excepcionales para el desarrollo de la energía fotovoltaica, permitiendo altos niveles de eficiencia y convirtiendo a la región en uno de los polos más atractivos de Sudamérica para este tipo de inversiones.

Con una potencia instalada de 200 megavatios, El Quemado podrá abastecer el consumo energético de más de 180.000 hogares, además de reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono. Este aspecto adquiere relevancia en un escenario global donde las exigencias ambientales son cada vez mayores y donde los mercados internacionales valoran procesos productivos sustentables y con menor impacto ecológico.

Pero además de sus beneficios ambientales y energéticos, la obra representa una importante fuente de empleo y dinamismo económico. Durante su construcción, estimada en 18 meses, se prevé la generación de más de 400 puestos de trabajo en su pico de actividad. Esto demuestra que las energías renovables no solo son una herramienta para cuidar el ambiente, sino también una oportunidad concreta de crecimiento económico y desarrollo regional.

La apuesta de Cuyo por la energía solar confirma que la región entiende los desafíos del futuro. La combinación entre recursos naturales, planificación estratégica e inversiones puede convertir al oeste argentino en uno de los motores energéticos y productivos más importantes del país.

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