Por Orlando Navarro - Periodista
Por Orlando Navarro - Periodista
En medio de una Argentina entusiasmada por la visita del Papa León XIV, los hechos económicos y políticos se suceden sin solución de continuidad, vinculados incluso con los acontecimientos políticos de otros países. Así, nuestro país se ve alcanzado por la suerte de las elecciones en terceras naciones, dando razón a quienes observan que es consecuencia del empeño del presidente Milei por vincular geopolíticamente nuestro país, con otros de nuestro continente. Con los cuales mantiene cierta ligazón ideológica.
El eje Argentina-Estados Unidos-Israel, es la opción, occidental y cristiana, por la que se ha volcado Milei, en un mundo cuyo mapa se colorea de un color u otro, con una movilidad extraordinaria. Similar a cuando se grafican los fenómenos climáticos que se encargan de describir los meteorólogos. ¿Es correcto eso, o es preferible abstenerse de ese alineamiento global?
Creo que como país no es bueno mantenerse alejado del escenario mundial, pues, quiérase o no, las decisiones que se toman fronteras afuera, van a impactar indefectiblemente aquí. Luego, es mejor comprometerse en una u otra corriente y estar sentado estratégicamente en la mesa donde se resuelven esos temas, en lugar de adoptar una posición pasiva o liviana, y someterse mansamente a las consecuencias.
Dicho esto vamos a las implicancias del resultado de las elecciones en Brasil, Estados Unidos e Israel, con relación a nuestro país.
Las de Brasil, era presumible la reelección de Lula, que va por su cuarto mandato. Creo que las cosas con ese país no van a cambiar demasiado. Al contrario, puede que nos favorezca en el aspecto de ser más atractivos para los inversionistas extranjeros, que por lo común huyen de donde se asienta la izquierda. Y seguirá siendo la Argentina un país de referencia para los Estados Unidos, aunque esa alianza estratégica se haya visto aparentemente golpeada por las recientes elecciones de medio término en el país del Norte.
Aquí se ha celebrado, por parte de la oposición, el triunfo de los demócratas como si fuese un gol a favor. O sea, de la izquierda. Cristina manifestó en inglés su alegría por la "mañana hermosa" del lunes, luego del escrutinio. Raro en ella, que siempre demostró su alergia con todo lo que signifique Estados Unidos. Recuerdo que advirtió, siendo presidenta, que "si me pasa algo, miren al Norte". Sumados a los desplantes de Néstor, en su mandato, cuando junto a su amigo Chávez consagró la consigna de "¡ALCA, al carajo!", en evidente desplante al presidente de los EEUU, presente en esa asamblea. El ALCA, recordemos, fue creado en 1994 en la Cumbre de las Américas, como una extensión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, entre Canadá, Estados Unidos y México. En esa asamblea se buscaba eliminar progresivamente barreras y aranceles para el comercio exterior, y comprometía a 34 países. A toda luz promisoria, para quienes creen en el libre comercio, frente a las políticas restrictivas que imponen los países de economías cerradas. Entre ellas, el chavismo y el kirchnerismo. Luego ¿de qué se alegra Cristina, si los que ganaron son yanquis, no cubanos? Los demócratas, si bien tienen un estilo más progresista que los republicanos, no son un partido de izquierda, y se los califica más exactamente como un partido mixto, socio-liberal.
No hace mucho escuchamos a Cristina alabar a Trump, por su defensa de las economías nacionales, frente a las de "entrega" que supuestamente lleva a cabo Milei. Las incongruencias saltan a la vista. Por otra parte, Trump tiene aún dos años de mandato por delante y si bien no puede predecirse lo que va a pasar en el futuro, todo da a entender que los entendimientos con Milei seguirán firmes. Conclusión, la derrota de Trump, no cambiará la política sobre América Latina. Si, tal vez, en relación a la guerra con Irán, que el 62% consideró un error y fue factor decisivo en las urnas. Pero los demócratas estarían de acuerdo con sus políticas hacia América Latina, la doctrina "Donroe" (que actualiza la Monroe, de América para los americanos), como área no solo de intercambio comercial, sino de seguridad propia, en la lucha declarada del siglo XXI: la disputa con China.
El probable cese de las acciones bélicas en Medio Oriente, seguramente desinflará la escalada del petróleo, una de las causas externas de mayor peso en la subida de nuestro riesgo país. Ya está entre los 900 y 1000 puntos, también influido por factores internos, como las incertidumbres originadas en el plan económico y las dudas sobre la solvencia para cumplir con el pago de las deudas. El gobierno repite una y otra vez que no abandonará el eje del superávit fiscal y que ya posee las reservas suficientes para los vencimientos y soportar cualquier intento de corrida cambiaria durante el proceso pre-electoral. Pero…
Aparte, el Ministro Luis Caputo anunció medidas para aliviar la situación de las PYMES frente a los embargos del ARCA, sin comprometer el equilibrio fiscal y sin promover un nuevo "plan platita". Entre otros beneficios, se habilitó a utilizar los saldos a favor del IVA (por reintegros o IVA de exportación) para cancelar deudas aduaneras y propuso a las provincias ir eliminando el gravoso Impuesto a los Sellos ofreciendo absorber el 50% del costo fiscal, para los que adhieran, además de motivarlas a que reducir el regresivo impuesto a los Ingresos Brutos. El Banco Nación anunció el lanzamiento de créditos para a compra de vehículos de producción nacional. Otra medida sobre la postergación del Impuesto a los combustibles, completó el paquete de alivio del Ministro.
Als que se subió la inefable Patricia Bullrich, como apropiándoselas mediante un posteo donde dice, que fueron consecuencia de "como lo venía planteando desde hace mucho tiempo". Ya lo dije en este espacio el 20 de septiembre pasado, el desmarque de esta mujer está en afinidad con lo que fue siempre su línea política: el oportunismo. En esa ocasión, dijo por todos los medios informativos a su alcance, que el gobierno, su propio gobierno, "la había tomado por tonta" al no avisarle sobre el recorte a los discapacitados. Quiso mostrarse empática "con los que más sufren", frente a la supuesta ajenidad de Milei con éstos padecimientos. "¡Tan malo él!". Por supuesto que el "círculo rojo" (léase: empresarios prebendarios, financistas, lobistas, dueños de los principales medios y dirigentes políticos de envergadura) ya tomó nota y trata de "vestirla de seda" para presentarla como alternativa para el indeseable Milei, quien les ha desbaratado varios de sus "curros". La misma que en el 2001, siendo Ministra de Trabajo, expuso su declamada "sensibilidad" con los vulnerables, reduciendo un 13% los haberes jubilatorios. Dijimos, entonces, lo que es inevitable: que "aunque a la mona la vistan de seda, mona queda".
Finalmente, una serie de fallos judiciales "a favor" del gobierno, se dieron estas última semanas en seguidilla: primero, en la causa Libra, que desconectó a los hermanos Milei de la misma; luego la falsedad de los audios atribuidos a Spagnuolo, en la causa ANDIS; y por último, el sobreseimiento de Adorni por supuesto enriquecimiento ilícito. En las tres causas, la justicia actuó con una celeridad antes nunca vista (hasta supimos la marca de los calzoncillos que se compró Adorni), pero eso no la va a salvar que ahora los "medios hegemónicos K" le atribuyan, seguramente, un marcado favoritismo con el Gobierno, aunque están expeditas las vías para recurrir a las apelaciones judiciales que correspondan.