17 de octubre de 2026 - 04:00

Valioso rescate de "Punta de Rieles

Por Luis Eduardo Meglioli - Periodista

Los archivos de Ferrocarriles Argentinos en Capital Federal guardan, entre sus tesoros documentales, aquellos movimientos, órdenes y decisiones clave que permitieron que el antiguo ferrocarril Andino llegara a San Juan por primera vez en el año 1885, convirtiendo a la provincia en la séptima del país con trenes. Llegaron dos formaciones, una desde Buenos Aires y otra que había partido de Villa María, Córdoba, y que pasó por San Luis y Mendoza hasta llegar a la estación Pacífico, luego denominada "San Juan" y "San Martín", en la esquina de las antiguas calles San Agustín y Ancha del Oeste, hoy Mitre y Avenida España, respectivamente.

Pero la presencia del tren dio a la provincia un precioso itinerario que resultaba muy importante al llegar a una esquina emblemática para el Gran San Juan, que pronto se hizo muy popular: el circuito interno de tranvías arribó a la esquina de Libertador Gral. San Martin y Rastreador Calívar. En ese momento nació la "Estación Desamparados", que incluso llegó a denominarse "Guillermo Rawson", según historiadores, y también "Wilkinson", en homenaje al ingeniero inglés Robert Alfred Wilkinson, quien fuera el proyectista y director de las obras del circuito ferroviario y las estaciones en San Juan. Eran dos vagones con transporte de pasajeros que provenían de la Estación San Juan del Ferrocarril San Martin (FFSM). De vuelta, había quienes subían en esta esquina para ir a la Estación FFSM o trasladarse fuera de la provincia. Esto sucedió diariamente entre 1911 y 1990. Y la transmisión oral confirma que el pueblo habló siempre de "Estación Punta de Rieles", desde donde también se llegaba a Zonda, Ullum y, porque no decirlo, hasta la precordillera...

Como queda dicho, no fue un nombre oficial de la estación, sino la forma en que los vecinos y la gente del lugar bautizaron a toda esa zona o parada de Libertador y Calívar. Sin embargo, a partir de 1993, cuando se cancelaron casi todos los trenes de pasajeros de larga distancia que conectaban a las provincias argentinas, desaparecen las líneas ferroviarias en todo el país. Pero la popular estación rivadaviense siguió siendo "Punta de Rieles", aunque poco a poco las nuevas generaciones fueron usando menos la denominación porque no habían tenido la dicha de ver un tren en San Juan.

Hoy, en general, los sanjuaninos como el resto de los argentinos, sueñan con la posibilidad del retorno del tren a cada rincón del país. Y mientras esa esperanza crece y espera concretarse un día, afortunadamente hay historiadores que han realizado investigaciones para que la historia del tren en San Juan hasta 1993 quede perfectamente recopilada. Así, existe un gran trabajo de la magíster Myriam Arrabal, actual decana de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes (UNSJ), titulado "Había una vez un Tren. Sesenta años de historia del ferrocarril en San Juan 1887 – 1947". También en "Aportes desde la Historia a la Revalorización del Patrimonio Cultural Sanjuanino", del Instituto de Historia Regional y Argentina "Héctor D. Arias", y las publicaciones y brillantes conferencias del profesor Gustavo Trigo. Recientemente Daniel Pomba, cordobés, investigador, presentó su libro, "Estaciones ferroviarias en la provincia de San Juan", "una obra integral que reconstruye la historia y el impacto del sistema ferroviario sanjuanino". Por otra parte, hace pocos años, el 22 de mayo de 2018, las antiguas huellas de las vías del ferrocarril en Rivadavia, hasta ese momento en desuso, fueron convertidas en la Avenida "Punta de Rieles", con un recorrido que va desde "Parque de Rivadavia", sobre calle Rastreador Calívar, frente al barrio Alférez Camus, hasta la calle Nuche en la Capital. Hay que recordar que la inauguración del citado parque, el 17 de mayo de 2018, fue un enorme acierto porque daba por fin destino a un espacio que perteneció a Ferrocarriles Argentinos y estaba abandonado. Fue durante la gestión del entonces intendente del departamento y hoy vice gobernador de San Juan, Dr. Fabián Martin. Se justificó rotundamente la obra del parque porque pasó a convertirse en el lugar más convocante de los rivadavienses, sobre todo los fines de semana, y la nueva avenida demuestra que "actúa como una vía rápida alternativa, pasando a ser la tercera arteria principal de conexión entre la Ciudad de Capital y el oeste provincial". Además, representa un acceso que permite ahorrar tiempo al cruzar por el nudo más poblado del departamento. Pero una reciente iniciativa del actual intendente de Rivadavia, Sergio Miodowsky, consigue hacer justicia con una denominación histórica que solo estaba quedando en boca de los personas mayores, y que reivindica el momento provincial clave del nacimiento de un periodo de progreso productivo e industrial sin precedentes del que fue protagonista este departamento.

A unos 125 años de la primera llegada del ferrocarril a Rivadavia y a 43 años del cierre de los trenes, ya ni los taxistas saben de qué se trata cuando algún pasajero les pide llevarlo "hasta Punta de Rieles", para decir que quiere llegar a esa importante esquina, al hospital "Marcial Quiroga" o al edificio de la Municipalidad de Rivadavia. Desde ahora, el nombre de "Punta de Rieles" sonará otra vez en alto porque se construye una obra en la Rotonda de Punta de Rieles. Se trata de un conjunto escultórico y arquitectónico diseñado por el arquitecto Héctor Muñoz Daract para transformar dicha intersección en "Punta de Rieles". Se trata de un reconocido y muy prestigioso profesional que ha realizado obras con alto significado histórico en San Juan. Este proyecto fue presentado por el intendente Miodowsky ante el Concejo Deliberante como "un monumento que representará parte de la historia de nuestro departamento y pondrá en valor nuestra identidad", según manifestó. Su estructura central se eleva sobre un basamento de hormigón armado con terminación a la vista. Incluye un monumento o tótem de aproximadamente 8 metros de altura. Para "Toto" Muñoz Daract "el concepto histórico es rendirle homenaje al pasado ferroviario e incluso al tranvía a tracción a sangre inaugurado por Domingo Igarzábal en 1889 en esa zona". Recordemos que Igarzábal fue un empresario y emprendedor muy calificado que logró obtener la concesión pública para instalar y explotar el primer servicio de tranvías a caballos en nuestra Ciudad entre 1889 hasta la segunda mitad de la década de 1910. Y entre los elementos de diseño, destacan referencias a durmientes, rieles originales y componentes del antiguo sistema de transporte para recuperar la identidad cultural y el patrimonio local, permitiendo acentuar la idea con un lenguaje expresivo de carácter ferroviario... Y el arquitecto responsable agrega: "Un gran Totem a modo de escultura urbana le dará con el tiempo carácter conmemorativo a la presencia histórica del lugar, poniendo en valor sus orígenes, trayectoria y futuro (…) con un zócalo perimetral continuo en cepas de vid que evoca nuestra identidad local".

Para el intendente Miodowsky, la obra también está pensada "para que nuestros vecinos puedan reconocer, compartir y mantener viva la historia que nos une". Sólo falta que la esperanza del retorno del tren a San Juan se cumpla, más temprano que tarde, por el bien de los ciudadanos y de la producción, aunque las nuevas líneas ocupen otros espacios, fuera del Gran San Juan, ante el inevitable crecimiento poblacional y edilicio en la tierra de Sarmiento.

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