Las campañas electorales en Estados Unidos siguen marcado rumbos en comunicación, publicidad y estrategias captar votantes. Los medios audiovisuales irrumpieron en la tribuna del proselitismo, pero con la llegada de internet y sus redes sociales, la transformación es sorprendente. Ahora las menciones y seguidores de Twitter, los "me gusta" de Facebook, o el número de búsquedas en Google son un barómetro electoral con miras a los comicios presidenciales de 2012 y, a diferencia de las encuestas tradicionales, este enorme volumen de información se dispone en tiempo real. En el caso de Twitter, la red social de mensajes cortos, los responsables de campaña observan un análisis diario de 400 millones de comentarios y una gráfica en tiempo real de las opiniones. Y, por primera vez en la historia de las elecciones de EEUU los volúmenes de información de la red permiten medir conversaciones que antes la gente tenía en cafeterías, oficinas o en reuniones sociales.
