Por Lic. Prof. Fernando A. Ocampo Bravo – Profesor

El 12 de febrero de 1817 se produce la Batalla de Chacabuco. Marcó un punto de inflexión decisivo en las guerras de la independencia de América del Sur. El 18 de enero el Ejército de los Andes había iniciado su marcha desde Mendoza para el cruce de la Cordillera. Después de casi tres semanas, las avanzadas comenzaron combates con las fuerzas españolas, en territorio chileno. Los realistas concentraron sus fuerzas, al mando del General Maroto, en la cumbre de la cuesta de Chacabuco. Después de una intensa lucha fueron vencidas por las fuerzas, mayormente argentinas y chilenas, comandadas por el General José de San Martín.

Algunas anécdotas en la historia de la batalla

1. Los esclavos por la libertad

Parte importante del ejército Libertador de Los Andes estaba compuesto por esclavos negros provenientes de Argentina. La división de los cautivos había sido integrada al regimiento por sus dueños, que también eran parte de este ejército. Por su parte, el General José de San Martín les prometió su libertad a cambio de participar en las batallas.

Por ello, los regimientos 7° y 8° estaban formados por hombres libres que buscaban terminar con el régimen monárquico de la época y hombres que querían ser considerados personas libres.

La Batalla de Chacabuco fue la primera y la más encarnizada lucha que vivió el Ejército de Los Andes en tierra chilena. En la acción números muertos y heridos fue el saldo de la contienda entre ambos beligerantes. Entre los nuestros muertos estaban ellos; los valientes negros de los batallones 7 y 8.

El General San Martín y su equipo recorrían el campo de batalla del ya terminado enfrentamiento de Chacabuco, era su costumbre comprometerse en la lucha hasta más allá de la batalla y no dejar herido, desamparado ni muerto sin reconocer. Sobre su caballo mira la escena dantesca de sangre, humo, ayes y espanto y dice: “¡Pobres negros!”. Es que la cantidad de víctimas de ese color del Regimiento 7 y 8 de libertos fue alta en Chacabuco. Muchos eran libertos y muchos aspiraban a la libertad. De los 2.500 negros que integraron el Ejército Libertador, regresaron sólo 143 para dar testimonio de lo vivido en la lucha por la emancipación americana.

Ellos hicieron la patria dejando su sangre vertida en el campo de Chacabuco y en el propio corazón de la Patria. Deberíamos honrar más a nuestros héroes negros que lucharon por su y nuestra libertad. En Chacabuco murieron aproximadamente 2.357, fueron más de los que murieron en Malvinas.

2. Desobedeciendo las órdenes de San Martín de no comprometer fuego

El general brigadier O’Higgins atacó dos veces a los realistas sin éxito. En la segunda vez sus fuerzas comenzaron a dispersarse, pero cuando San Martín llegó finalmente y encontró este panorama, ordenó a O’Higgins que reagrupara todos los hombres que pudiera, y atacara los 3 flancos del frente español situados en colinas. Librada aquella acción, la división de Soler arribó a las 13:30, consolidándose así una aplastante victoria a favor de los patriotas, al atacar los refuerzos de la retaguardia española. Luego de 10 horas de batalla, mientras los patriotas tuvieron 12 bajas y 120 heridos, los realistas sufrieron más de 600 bajas, la captura de 500 prisioneros, 1.000 fusiles, 5 piezas de artillería, una bandera y muchas municiones. San Martin sabía que debía entrar a Santiago con una cara chilena y quién mejor que su amigo y hermano de armas O’Higgins. Bernardo O’Higgins venía a vengar Rancagua y a liberar a su pueblo del yugo español.

3. La última edición de “La Gazeta del Gobierno de Chile”

Este periódico sirvió como método propagandístico para quienes defendían el sistema de monarquía absoluta que regía en Chile durante la época. La publicación comenzó el 17 de noviembre de 1814 hasta el 11 de febrero de 1817, un día antes de la Batalla de Chacabuco.

En su último número, “La Gazeta del Gobierno de Chile” publicó el parte militar del ejército Realista donde se relata un pequeño encuentro entre una pequeña parte del ejército Libertador de Los Andes, donde resulta vencedor la división que defendía la soberanía del rey. En el texto se resalta este encuentro como un gran logro y “el fin de la rebeldía”. Sin embargo, los Realistas no sabían que los hombres a los que se enfrentaron era solo una pequeña parte del ejército Libertador.

Tras la derrota que sufrió por el ejército Realista el 12 de febrero de 1817 en la Batalla de Chacabuco, la publicación llega a su fin.

4. Una ruidosa celebración

Tras la victoria del ejército Libertador era necesaria una celebración que curiosamente se asemejó más a una batalla que a una fiesta.

Según relata el político Vicente Pérez Rosales, en su libro “Recuerdos del pasado”, la festividad se realizó en la casa de su abuelo, don Juan Enrique Rosales y participaron los generales del ejército Libertador, Bernando O’Higgins y José de San Martín junto con sus regimientos.

La casa fue decorada con toldos o media sombra, hechos por velas de embarcaciones, y la festividad giraba en torno al cañón que se entraba en el patio principal de la casa, que era usado después de cada brindis patriota. El general San Martín pidió permiso al dueño de casa para tomar la palabra y alzar una copa; y luego decide tomar contra el suelo su copa e invitó al resto que quisiera brindar a hacer lo mismo.

La fiesta termina convertida un casi un campo de batalla entre botellas, vasos y copas rotas y el sonido de los cañones en el patio.

5. Edades de los próceres libertadores al cruzar la Cordillera de los Andes.

El general José de San Martin nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, provincia de Corrientes; y el general Bernardo O’Higgins nació el 20 de agosto de 1778, en Chillán, Chile. Cuando cruzan la cordillera, tenían 39 años de edad, con siete meses de diferencia, ambos generales. Siendo mayor por meses San Martín.