La actividad económica volvió a mostrar señales de debilidad en abril. De acuerdo con los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), tanto la construcción como la industria manufacturera registraron caídas interanuales del 2,8%, consolidando un escenario de desaceleración en dos sectores clave para la generación de empleo y la actividad productiva.
En el caso de la construcción, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) reflejó una baja del 2,8% respecto de abril de 2025. Sin embargo, el acumulado del primer cuatrimestre todavía mantiene un saldo positivo del 2,1% frente al mismo período del año anterior, gracias al impulso registrado durante los primeros meses del año.
La industria manufacturera atravesó una situación similar. El Índice de Producción Industrial (IPI) retrocedió 2,8% interanual en abril y acumula una caída del 2,4% en los primeros cuatro meses de 2026. Además, la medición desestacionalizada mostró una contracción respecto de marzo, reflejando una pérdida de dinamismo en el corto plazo.
Entre los sectores industriales más afectados sobresalieron la fabricación de maquinaria y equipos, textiles y otros rubros vinculados a la producción de bienes durables, que continúan enfrentando dificultades por la debilidad de la demanda interna y la menor actividad económica. Doce de las dieciséis ramas relevadas por el organismo estadístico registraron resultados negativos durante abril.
Los números difundidos contrastan con los registros de marzo, cuando tanto la construcción como la industria habían mostrado signos de recuperación tras varios meses de resultados adversos. Sin embargo, el desempeño de abril volvió a encender alertas sobre la consistencia de esa mejora y sobre la capacidad de ambos sectores para sostener una recuperación en los próximos meses.
A pesar de las bajas registradas en abril, desde el Gobierno nacional destacaron que la construcción todavía conserva un balance positivo en el acumulado anual, mientras que la industria busca revertir una tendencia que se mantiene en terreno negativo desde comienzos de año.