Luego de completar la carrera de docente y trabajar 5 años como maestra jardinera, Guadalupe Daneri Lucero (35) retornó a sus orígenes donde la libertad es lo primordial, y decidió cambiar radicalmente de vida para hacer del telar y el tejido su nueva pasión. Hoy, la mamá de María del Milagro (12) y de María Emilia (14) se convirtió en empresaria, y es reconocida en San Juan y en otras provincias por la calidad e innovación de sus creaciones. ‘’Ahora yo vivo de mi arte, como cualquier trabajadora independiente, y soy libre. Me gusta viajar, conozco gente en las ferias que visito, y represento a San Juan en todo el país’’, dijo desde su casa-taller, donde tiñe los hilos y teje en su enorme telar. Guadalupe tuvo ayuda para su emprendimiento: Hace 6 años presentó un proyecto de Tejeduría para telar en el Fontpro (programa del Ministerio de Producción) y fue beneficiaria de $15.800 para comprar un telar. Los fondos se demoraron, y aunque la inflación erosionó parte del mismo, ella hizo su aporte y finalmente este año montó el telar en su casa. Como contrapartida a haber recibido esos fondos públicos, reactivó un taller de tejeduría en la Escuela José A.Terry y en septiembre próximo empezará a dar clases. ‘’Es un taller que armó mi mamá en la misma escuela, pero cuando ella se jubiló el taller se cerró, ahora se reabre’’, explicó la mujer que aprendió el tejido de su madre y de su abuela. Guadalupe compra los hilados en el norte argentino y los tiñe naturalmente con plantas, en colores vivos: amarillos, naranjas o violetas, sin faltar los marrones, naturales y el negro.
Sus diseños exclusivos van a La Rural, Neuquén, Córdoba, y a cualquier punto del país donde hay ferias artesanales. Incluyen desde prendas hasta regalos empresariales.

