La vendimia empezó con un fuerte cruce entre los viñateros y los bodegueros por el precio de la uva y hacia el final, el conflicto no parece tener resolución. Desde la Cámara de Bodegueros adelantaron que no esperan que el precio que están pagando aumente como esperan los productores.
Esto va en contra de lo que anticipó Alfredo Aciar, secretario de Coordinación para el Desarrollo Productivo, quien dijo que hacia el final de la elaboración podía haber un repunte del valor. Incluso llamó a los finqueros a “no malvender la uva”.
En la actualidad los elaboradores de vino y mosto están pagando precios similares al 2025, con 220 pesos el kilo como valor promedio inicial. En varietales se ven algunos indicadores mayores, pero están lejos de lo que querían los viñateros, que buscaban iniciar con más de 300 pesos el kilo de uvas comunes.
Con estos valores la denuncia por parte del sector productivo es que no pueden cubrir los costos de la cosecha, porque solo teniendo en cuenta la inflación, están un 30% por debajo de lo que esperaban cobrar.
Mientras tanto, el mercado vitivinícola está en un punto bisagra. La producción este año es baja en el sector primario, todavía queda un sobrestock contabilizado por el INV que deprime los precios y aumentaron los despachos al exterior. Pero todo esto se ve empañado por bajas expectativas a largo plazo, ya que la tendencia de ventas sigue siendo a la baja.
Bodegueros creen que habrá menos producción
Mauricio Colomé, presidente de la Cámara Bodeguera dijo que un aumento del precio de la uva es “imposible, incluso mucha gente cosechó de forma temprana para ganar el lugar en las bodegas y mosteras”.
Según dijo no hay mucho espacio a la especulación porque la depresión que sufre el sector va desde los productores primarios a los elaboradores. “Los que podían llevar antes la uva cereza para el mosto lo hicieron, porque querían asegurar el pago porque viven de eso y porque no se está elaborando al mismo ritmo”, dijo.
A esto sumó que los que tenían uvas finas o los varietales tipo B, de alto rendimiento por hectárea, muchos dejaron la uva en las plantas porque el precio es tan bajo que no convenía pagar el costo laboral y de traslado por el precio que iban a terminar recibiendo.
Dijo que por parte de las bodegas no se trata de una especulación para pagar más barato, sino que el sector industrial se encuentra también atravesando una grave crisis. “Se está haciendo poco vino porque quedó mucho de la cosecha 2025 y no se está moviendo el mercado a granel en San Juan y tampoco los que eran proveedores de Mendoza”, dijo.
Con esto, alertó que la producción vitivinícola este año será baja, aunque dijo que recién a final de temporada se sabrá cuánto disminuyó. “Lo preocupante es que las bodegas que hoy no están trabajando tienen costo más altos para las próximas temporadas, porque la maquinaria se daña. Lo que hacen muchos es producir el mínimo para pagar las cuentas”, contó.
La crisis se agrava, según bodegueros
Colomé dijo que no ven que haya un equilibrio de stock pronto. Desde Gobierno confiaban en que la baja producción en kilos de este año terminara reduciendo los excesos que hay en el mercado desde la vendimia 2025,
Pero para Colomé, será difícil eliminar el stock actual mientras todavía ingresa vino nuevo, tanto de San Juan como Mendoza y otras provincias productoras. ”El mercado a granel no se movió y hay bodegas saturadas y sin espacio ni necesidad para procesar más, otras empresas prefieren comprar vinos ya hechos en lugar de enfrentar los costos de abrir y acondicionar sus propias bodegas”, dijo.
A esto se suma que ven una baja cada vez más pronunciada en el consumo. “No se trata solo del vino, las nuevas generaciones toman cada vez menos alcohol, hasta la cerveza cayó un 50%”, dijo.
Para el empresario esto está relacionado con la crisis económica actual, que hace que se reemplace la toma de estas bebidas por ser un gasto extra. Pero, más grave aun para los productores de vino, ve cómo crece “la tendencia mundial y local hacia una vida más saludable que reemplaza al alcohol de la mente del consumidor”-
La tormenta del sector se completa con la falta de rentabilidad y los altos costos. Dijo que desde los viñateros hasta los bodegueros y la cadena de distribución tienen cada vez menos ganancias por el vino.