El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur encendió las alarmas de los productores olivícolas sanjuaninos y del resto del país. Los empresarios señalaron que iban a quedar expuestos a una competencia desleal, porque desde el viejo continente, en especial España, hay fuertes políticas de subsidio a los productos, lo que les permite vender a precios muy bajos. Si bien el tratado se encuentra suspendido, tras una gestión que involucró al gobierno de la Provincia, Cancillería contestó cuatro preguntas clave de los productores y a partir de esto, trazaron un plan de acción. 

Si bien fue una comunicación de alcance nacional, las gestiones empezaron en San Juan. DIARIO DE CUYO tuvo acceso a la respuesta de Cancillería, donde detallaron que el diálogo empezó luego de consultas entre las autoridades y cámaras locales con la Cancillería Argentina. Esto permitió aclarar algunos de los pedidos que habían hecho los olivícolas. 

La primera pregunta que plantearon los empresarios era si había una posibilidad técnica o jurídica de excluir el aceite de oliva de la desgravación arancelaria. Es que el acuerdo UE-Mercosur incluye que se reduzcan las tasas que cobran los países por el ingreso de importados. Así, podrían entrar a Argentina los aceites y aceitunas europeos sin el pago de un 31,5% que hoy se cobra, para proteger la economía local. 

La respuesta a este pedido fue que el acuerdo ya fue firmado y “no se sujeto a negociación”. Daniel Fernández, presidente de la Cámara Olivícola de San Juan, explicó a este medio que esto no era lo que esperaban en un principio. Para el empresario, sin pagar el extra de aranceles, los aceites afectarán directamente a la producción nacional porque “están vendiendo a valores por debajo de los costos de producción”. 

Aun así, lograron dar con un camino posible, que no incluya que se deje a los productos olivícolas fuera del tratado. Los empresarios encontraron en la respuesta de Cancillería que pueden seguir trabajando para que se aplique el capítulo 9 del Acuerdo Comercial Interino, donde detallan mecanismos para proteger la industria y el agro de los países involucrados. 

Para lograr esto, los productores sanjuaninos, que hacen el 90% de los aceites de oliva extra virgen, y los de otras provincias, ya están armando un plan de trabajo. “Tendremos que articular todas las medidas dentro del acuerdo para poder demostrar el daño que ocasiona a la industria competir deslealmente con un producto subsidiado”, explicó. “Esto nos obliga a demostrar lo que desde Europa muestran permanentemente: que tienen medios de ayuda directa o indirecta para el productor, ya sean beneficios comerciales o promociones”, agregó. 

Fernández dijo que esto implica “hacer de vuelta un camino que ya quedó demostrado hace más de 20 años, cuando se colocaron los aranceles”. Para esto van a recurrir a informes técnicos, que incluyan los costos menores de la producción europea y cómo esto es un riesgo para la de Argentina. 

En la respuesta de Cancillería detallaron que es posible dar con salvaguardas “en caso de que se demuestre la existencia de daño o amenaza grave a la rama de producción local, el acuerdo contiene un mecanismo bilateral”. 

Las suspensiones posibles que citaron las autoridades van de la suspensión de la desgravación, que en el caso de la olivicultura tiene un cronograma para ir reduciendo a lo largo del tiempo. También es posible cambiar el periodo de aplicación, que “en el caso del aceite de oliva podrá invocarse hasta 18 años después de la entrada en vigencia”. Suma la investigación, para demostrar daño grave o amenaza de daño grave. Cambios en la duración de las medidas y finalmente medidas provisionales en casos críticos, antes de que esté lista la investigación. 

Desde Gobierno de la provincia remarcaron que “el acuerdo está frenado porque fue judicializado por la UE”, pero, agregaron, “de avanzar y concretarse podemos ver en la información de Cancillería que existen mecanismos para proteger la industria local de daños concretos”. 

Fernández aseguró que el gesto de la provincia, a través del Ministerio de Producción y la Secretaría de Coordinación para el Desarrollo Económico, fue una señal bien recibida por los productores. “De ahora en más nos enfocamos en el trabajo que resta, que el sector se va a encargar de hacerlo, el olivícola piensa en el largo plazo y vamos a seguir pidiendo si no es la exclusión, algún mecanismo para que esta reducción de aranceles no se concrete”, adelantó.