El paisajismo vive un momento de transformación profunda y en el nuevo año viene cargado de nuevas ideas que redefinen el modo en que entendemos el jardín doméstico. Ya no se trata solo de embellecer el exterior, sino de crear espacios que cuiden, inspiren y acompañen la vida cotidiana.

Desde rincones íntimos que funcionan como refugios personales hasta pabellones que ordenan grandes parcelas o pequeños huertos que nos conectan con la tierra, las tendencias de este año dibujan una nueva forma de habitar la naturaleza. A continuación, descubre las claves para entender cómo evolucionarán los jardines en los próximos meses.

Emocional y sensorial

En 2026 surge con fuerza la idea del jardín emocional, un espacio diseñado para despertar los sentidos y aportar bienestar integral. Inspirado en principios de neuroarquitectura, el paisajismo se centra en cómo los colores, aromas, texturas y sonidos naturales influyen en nuestro estado de ánimo.

Así, los espacios exteriores rebosantes de naturaleza se convierten en auténticos escenarios terapéuticos: caminos que invitan a la contemplación, flores aromáticas que estimulan la memoria, plantas que aportan calma con su tonalidad y fuentes o láminas de agua que generan serenidad a través del susurro. Más que un lugar estético, el jardín se transforma en un escenario vivo donde los estímulos naturales generan bienestar y conexión profunda.

El aroma diseña emociones en el jardín

De todos nuestros sentidos, en especial se potenciará el del olfato creando jardines fragantes, con plantas con flor, como la lavanda, el jazmín o el narciso de poeta, que despiertan recuerdos y emociones con cada estación, pero también con especies sin flor, como el romero, el pino o el mirto, capaces de aportar también unas fabulosas notas aromáticas.

La clave para reunir perfumes en un jardín está en la armonía de intensidades y contrastes. No se trata de acumular especies muy fragantes, sino de combinarlas con otras más discretas que permitan apreciar los matices. Igual que en una paleta de colores, los aromas necesitan espacios de respiro; una planta aromática puede convivir con gramíneas suaves, un pino con romeros o salvias, y una glicinia exuberante con arbustos más neutros. La regla es sencilla, alternar notas dominantes con acompañantes más ligeros, evitando la saturación para que cada fragancia tenga su momento y el conjunto resulte embriagador, pero nunca empalagoso.

El arte seduce el espacio

Está en boga la concepción del jardín como una galería de arte en la que se integran esculturas y piezas artísticas para provocar emoción y creatividad. Estos elementos aportan ritmo, profundidad y un punto focal que transforma el espacio en una experiencia estética completa, casi museística, en la que naturaleza y arte se fusionan para despertar sensibilidad y ofrecer un refugio inspirador al aire libre.

Las cuatro estaciones presentes en el paisaje

Los jardines, diseñados para potenciar la experiencia emocional, se expresan a través de una estética naturalizada que, entre otros aspectos, refleja con fuerza el cambio de las estaciones.

La tendencia propone un paisajismo aparentemente espontáneo, pero en realidad cuidadosamente planificado, donde cada planta ocupa un lugar estratégico y, al mismo tiempo, el conjunto transmite frescura y libertad. Se podría hablar de un ‘desorden controlado’. Por otro lado, se priorizan especies autóctonas y resistentes, capaces de adaptarse a las variaciones climáticas y de ofrecer un espectáculo visual cambiante, esplendor vegetal en primavera, frondosidad intensa en verano, matices ocres en otoño y vegetación desnuda en invierno.

Vivir al aire libre con todas las comodidades

Otra tendencia marcada consiste en que los exteriores se conciben como espacios totalmente equipados para la vida cotidiana y social, integrando (si el espacio lo permite) piscina, salón de verano, comedor al aire libre y, cada vez más, hasta cocinas exteriores que permiten disfrutar intensamente del aire libre. Este diseño en realidad convierte el jardín en una prolongación de la vivienda, donde se puede descansar, compartir comidas, organizar reuniones o simplemente relajarse en un entorno natural.30