El punk rock argentino tiene nombres que se escriben con mayúsculas y entre ellos está Sin Ley. Formada en 1988 en el corazón de Quilmes, la banda ha sabido surfear décadas de crisis, cambios de formación y transformaciones en la industria musical sin perder su esencia. Con ese haber, el 14 de febrero, en lo que -si se quiere- puede leerse como un amoroso reencuentro con sus fans de la provincia, la agrupación regresará a San Juan para presentarse en el Complejo Eliazar (ver aparte).
Para Norberto “Dudú” Hareza, el icónico cantante y líder de la banda, esta vuelta a tierras sanjuaninas no es un show más. “A los chicos de mi barrio” promete saldar una deuda pendiente con el público local, luego de un par de postergaciones que dejaron a los seguidores con el sabor amargo de la espera.
“Sí, la tercera es la vencida. Al final, por fin se concretó”, dijo el vocalista en diálogo con DIARIO DE CUYO. Desde Buenos Aires, amable y predispuesto a la charla, a pesar de estar un poco indispuesto, aseguró que este show tendrá, de algún modo, un carácter de compensación.
“Nos pusimos como una prenda por haber suspendido dos veces, así que puede haber alguna que otra sorpresa. Vamos a hacer un show largo, a modo de retribución, digamos… hay algunas producciones… bueno, será un show largo y con alguna sorpresa más”, señaló sin dar más pistas, pero dejando entrever que el repertorio será generoso. “No es que nos sentimos culpables, son cosas que pueden pasar, ¿no? Pero sí con más ganas”, apuntó el artista.
La relación con San Juan se ha vuelto estrecha, casi íntima. Dudú destacó que, tras el parate obligado por la pandemia, la provincia se convirtió en el epicentro de su presencia en la región: “Elegimos a San Juan para el show de Cuyo. Los sanjuaninos, y en serio lo digo, son mucho más vibrantes“, expresó el cantante, para quien existe una conexión que escapa a la vorágine de la inmediatez moderna, un espacio donde las letras todavía tienen peso y se escuchan.
En esa línea, Dudú no ocultó su escepticismo frente a la modernidad tecnológica y las redes sociales, que atraviesan los modos de producción y de escucha en estos tiempos.
“Si Sin Ley lo necesita, lo tiene; pero yo la verdad que no me llevo para nada bien con eso, viene todo para atrás para mí con respecto a ese tema”, declaró. Y prosiguió: “Medio domados estamos, porque es verdad, hay que tenerlos, pero es otro jueguito más, nada más”.
El contraste con la vieja guardia es evidente para el cantante, quien observa con ojo crítico las facilidades del presente: “Las bandas o solistas que hay se la pasan en sus casas con el autotune, produciendo discos… Mucha facilidad hay ahí, pero al ser más fácil… sacás diez temas y los pican, ni lo escuchan entero. El pique dura cinco segundos y listo. Yo no digo que no le pongan amor, pero… en un porcentaje mínimo”, aseveró.
– “¿Y eso te provoca…?” – “¡Envidia!”, contestó antes de que terminara la pregunta, con una risa socarrona y un buen grado de acidez, el frontman que sigue prefiriendo las horas de ruta y el cara a cara con la gente, combustible para el combo.
“El vivo lo hacemos todo el año y es todo para nosotros. Esa es la clave que tenemos de la juventud”, sonrió Dudú, quien reflexionó sobre si esa presencia contribuyó a su permanencia de casi 40 años en el ruedo.
“Y, un porcentaje debe tener, tocar y tocar y tocar y tocar… Y no tocar por tocar. Quizás alguien lo valore… También hay otro porcentaje y es que siempre fuimos todos amigos y en realidad es lo que nos gusta”, marcó.

– ¿Qué extrañás del pasado?
– Todo. Todo, todo… Ya no hay, ya no está. Antes podías estar haciendo un disco y mirar arte, letras, fotos… Ahora es picar las cosas rápido.
– ¿Qué valorás del presente?
– Nosotros estamos para adelante. Espectacular. Estamos grabando, tocando, recorriendo… es así. Por el lado de Sin Ley, el presente me da entusiasmo.
– ¿Y qué te entusiasma del futuro?
– Nada, nada, nada. Solamente tristeza. Es una reacción sentimental ante el futuro, me da tristeza. Por el lado más macro, sí, me compunge. Me compunge la realidad social. El pueblo no tiene la razón siempre. Por ahí dicen que el pueblo no es boludo y el pueblo es claramente lo más boludo que hay en el mundo. Entonces me compunge el pueblo y los avivados del pueblo también.
– ¿La música hace más llevadera esa tristeza?
– Es lo primero que hubo… los pájaros… La música es la parte que tira para sobrevivir.
Tomá nota:
- Sin Ley. Gira “A los chicos de mi barrio”
- Sábado 14 de febrero. Complejo Eliazar (Paula A. de Sarmiento y República del Líbano), a las 20:00 h
- Entradas $20.000. Passline.com
- Bandas invitadas: “Después de viejos” y “Del mate”

