18 de agosto de 2026 - 09:21

Las lluvias volvieron a complicar a Coquimbo: cortes de rutas y quebradas activadas

Las precipitaciones dejaron cortes en rutas nacionales y provinciales, interrupciones eléctricas y pérdida de señal telefónica. Las autoridades mantienen el monitoreo por posibles crecidas y nuevos desplazamientos de material.

De acuerdo con los registros de la red CEAZA-Met, entre el 13 y el 17 de agosto los acumulados fueron especialmente importantes en sectores interiores. Salamanca-Chillepín registró 40,7 milímetros, seguido por Rapel con 38,6 mm, Tilama con 38,3 mm, Chaguaral con 34,6 mm y Vicuña con 34,2 mm.

En el Limarí, Rapel y Chaguaral encabezaron los registros, mientras que Ajial de Quiles acumuló 25,2 mm y Hurtado-Lavaderos llegó a 21,1 mm. En Choapa, junto con Chillepín y Tilama, se destacaron Mincha Sur con 24,1 mm, Illapel con 22,7 mm y Canela con 21,6 mm.

Rutas cortadas y quebradas activadas

Uno de los principales focos de preocupación estuvo puesto en la ruta 41, donde se produjo un corte debido a la activación de la quebrada de Cutún.

La situación también afectó a la ruta 5 Norte. Se registraron interrupciones en ambos sentidos a la altura de los kilómetros 484 y 532, debido a la presencia de agua, barro y material rocoso sobre la calzada. Además, en el kilómetro 613, en el sector de Domeyko, se produjo otro corte como consecuencia de la activación de una quebrada.

En Combarbalá, la ruta D-697, a la altura del sector Isla de Cogotí, también sufrió daños. Allí, la activación de una quebrada generó un socavón, por lo que se mantienen restricciones para la circulación.

Frente a este escenario, las autoridades recomendaron evitar desplazamientos que no sean necesarios, principalmente hacia sectores interiores, y consultar previamente el estado de las rutas antes de emprender un viaje.

Alerta en La Serena por crecidas

En La Serena, la situación también obligó a reforzar las medidas preventivas. Se activó una alerta SAE debido a la posibilidad de crecidas de ríos, esteros y quebradas, con un llamado a la población a mantenerse alejada de las riberas.

Además, distintos sectores urbanos presentaron problemas por la acumulación de agua y se produjo el cierre de la avenida 18 de Septiembre.

El director regional de SENAPRED, Ángelo Hernández, explicó que el organismo mantuvo un monitoreo permanente junto con municipios, delegaciones presidenciales, organismos técnicos y las instituciones que integran el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres.

La autoridad señaló que entre las principales afectaciones estuvieron precisamente la activación de quebradas y la pérdida de conectividad en diferentes sectores de la región.

Monte Patria, otra de las zonas afectadas

En la provincia del Limarí, la delegada provincial Ivón Guerra realizó un balance de la situación y destacó que, pese a los cortes de caminos y problemas de conectividad, no se registraron personas afectadas.

En Monte Patria, la ruta D-577 permaneció cortada debido a la crecida de la quebrada El Maite. La comuna también tuvo inconvenientes con el suministro eléctrico en Cisterna de Tulahuén y Chañaral de Carén.

Las autoridades remarcaron que el descenso de las precipitaciones no significa que haya desaparecido el riesgo. El foco ahora está puesto en la evolución de las quebradas y cauces, las posibles remociones en masa y la recuperación de la conectividad en los sectores afectados.

El llamado a la comunidad es a no acercarse a quebradas ni cursos de agua, no intentar atravesar badenes o zonas inundadas, respetar los cortes de tránsito y mantenerse informada a través de los canales oficiales.

El riesgo continúa

Aunque las lluvias comenzaron a disminuir, la acumulación de agua en los sectores interiores mantiene la preocupación de los organismos de emergencia. La activación de quebradas puede continuar incluso después del paso de las precipitaciones, especialmente en zonas donde existen pendientes pronunciadas y cauces que concentran el escurrimiento.

Por eso, SENAPRED mantiene el monitoreo de las rutas y de los sectores más vulnerables, mientras los organismos encargados de la vialidad trabajan sobre los puntos donde el agua, barro, piedras y socavones interrumpieron la circulación.

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