Solamente pasaron 22 días desde que el presidente argentino, Alberto Fernández, se reuniera con Vladimir Putin en Rusia y dijera que la Argentina tenía demasiada dependencia de los Estados Unidos y del Fondo Monetario Internacional (FMI), y que el Estado manejado por los Fernández podía ser la "puerta de entrada de Rusia" a la región. Esa manifiesta e ¿inesperada? dependencia política gaucha del Kremlin, desnudada por el exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner, acarreó más dolores de cabeza que satisfacciones a la Casa Rosada. Desde aquél momento hasta ahora hubo coletazos políticos que obligaron a Fernández a expresarse con mayor condescendencia de EEUU, siempre apuntando a que un favor de la administración de Joe Biden podía ser decisiva en el acuerdo con el FMI. Pero todo cambió drásticamente ayer cuando se conoció que los tanques rusos invadían Ucrania: bien temprano la vocera de la Rosada, Gabriela Cerruti, buscó despegarse del Kremlin al hablar de un "firme rechazo -argentino- al uso de la fuerza armada y llama a Rusia a cesar las acciones militares en Ucrania", según comunicó.

Tanto las encuestas de opinión de distintas firmas como los consejeros del Presidente argentino habían marcado que un apoyo a Putin en medio de una escalada del conflicto con Ucrania, había sido un error de gravedad política, pero también institucional. Política porque Juntos por el Cambio aprovechó la metida de pata para criticar la política internacional del país. E institucional porque Fernández quedó innecesariamente pegado a Putin cuando la renegociación de la deuda indicaba que EEUU era un mejor amigo. El movimiento argentino provocó una aireada reacción de la Embajada de Estados Unidos y hasta del propio gobierno demócrata, quienes dejaron trascender en distintos medios nacionales que se habían sentido poco menos que traicionados por las manifestaciones públicas de Fernández.

Para que no quedaran dudas de la nueva postura argentina frente a Rusia, en la tarde de ayer el mandatario argentino utilizó la red social Twitter para reforzar lo que había mandado decir a la vocera por la mañana, al hacer "un llamado a todas las partes a no usar la fuerza militar". "Pedimos a la Federación de Rusia que ponga fin a las acciones emprendidas y que todas las partes involucradas vuelvan a la mesa del diálogo", añadió.

Según publicó ayer en horas de la tarde el diario Clarín en una nota firmada por la periodista Natasha Niebieskikwiat, la decisión de modificar el discurso del país frente a Rusia fue tomada casi en soledad entre el Presidente y el canciller Santiago Cafiero, más alguna pequeña intervención del embajador Jorge Argüello.

La oposición

Si bien Juntos por el Cambio se había manifestado poco sobre el tema Putin, sí habían aprovechado el apego de Fernández al Kremlin en momentos en los que Argentina necesitaba más de Estados Unidos. Ante el cambio de postura del oficialismo nacional, también hubo un giro en la oposición y ayer presentaron un proyecto de resolución para interpelar a Cafiero, por lo que entienden como "la política zigzagueante que ha mostrado el gobierno argentino con declaraciones y gestos del Presidente de la Nación hacia el gobierno ruso en el último viaje a Moscú", según el texto de la iniciativa.

El proyecto dispone "convocar, en los términos del artículo 71 de la Constitución Nacional y 204 del reglamento de esta H. Cámara de Diputados de la Nación, al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, canciller Santiago Andrés Cafiero, para que brinde las explicaciones verbales correspondientes a la posición argentina ante la ofensiva de Rusia sobre Ucrania, más allá de la declaración oficial del día de la fecha en el cual se rechaza el uso de la fuerza armada y se llama a Rusia a cesar las acciones militares". La iniciativa legislativa fue presentada por Mario Negri (presidente del bloque de la UCR) acompañada también por Cristian Ritondo (presidente del bloque PRO) y Juan Manuel López (presidente bloque CC).

 

Uñac también condenó

El gobernador de San Juan, Sergio Uñac, también se pronunció ayer al mediodía respecto de lo ocurrido en Ucrania: "Reitero mi profundo rechazo al uso de la fuerza armada. La guerra iniciada entre Rusia y Ucrania es una mala señal para los pueblos del mundo que diariamente trabajamos en pos de la paz", aseguró el mandatario provincial a los medios sanjuaninos. "Todo conflicto de intereses entre naciones debe resolverse siempre por vías diplomáticas, a través del diálogo, en estricto respeto a la soberanía de cada país", aseguró en coincidencia con la postura del Gobierno nacional.

 

Cristina profundizó relaciones con Putin en 2015

Los entonces presidente y hoy vicepresidante, Cristina Fernández de Kirchner, y Vladimir Putin suscribieron en abril de 2015 la declaración conjunta por medio de la cual elevaron el nivel de la relación a una de "asociación estratégica integral" para fomentar la cooperación y aumentar la exportación de bienes y servicios argentinos. En ese acuerdo, los mandatarios reiteraron además la necesidad de una "reanudación inmediata" de las negociaciones con el Reino Unido por la cuestión Malvinas, y se pronunciaron a favor de una "solución pacífica" en la problemática de Ucrania, por aquellos años ya en conflicto con Rusia. Los cancilleres Héctor Timerman (ya fallecido) y Serguei Lavrov suscribieron un plan de acción entre ambas naciones, en el que se detallan las principales metas políticas y económicas, tanto bilaterales como multilaterales de los años que siguieron.

 

Unos 100 argentinos en Ucrania

Ex San Martín. Claudio Spinelli, un jugador de fútbol que pasó por Concepción, está huyendo de Ucrania.

En un breve comunicado difundido a través de las redes sociales, la Embajada en Ucrania les pidió a los argentinos que viven en ese país que lo abandonen de modo inmediato. Por otro lado, se informó que las sedes diplomáticas en Polonia y en Rumania, dos países hacia donde huyen los ucranianos para escapar del conflicto bélico, "están al tanto de esta situación y a disposición para prestar asistencia".

Según se informó de manera oficial, en el país europeos hay 83 argentinos que viven de manera permanente y unos 20 en tránsito. Tras la ofensiva ordenada en las últimas horas por Vladimir Putin, la Embajada argentina en Ucrania desplegó un sistema de emergencia de atención, que incluyó el refuerzo de las partidas de "pasaportes provisorios" para que la sede diplomática en la capital ucraniana tenga en caso de asistencia consular.

Son cuatro los jugadores de fútbol argentinos que juegan en la Liga Premier de Ucrania: Claudio Spinelli (Oleksandria), Fabricio Alvarenga (Rukh Lviv), Francisco Di Franco (SK Dnipro-1) y Gerónimo Poblete (Metalist Kharkiv). Algunos hace más tiempo, otros de reciente traspaso a la liga, pero todos conviven con el miedo (y con sus familias).