Buenos Aires, 6 de junio.- Luego de que su dueño murió, el gato fue llevado a vivir a una institución animal, donde lo pusieron a dieta y esperan que baje unos 900 gramos por mes. A la vez, las autoridades del lugar están a la búsqueda de un nuevo dueño para la mascota, que se comprometa a ayudarlo con la dieta y con los ejercicios.

